<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166</id><updated>2011-07-30T10:50:30.069-07:00</updated><category term='penales'/><category term='corazón'/><category term='eleccion'/><category term='razón'/><category term='Futbol'/><category term='obelisco'/><category term='pasión'/><category term='cuento'/><category term='amor'/><category term='leyenda'/><category term='teléfono'/><category term='salmón'/><category term='gol'/><category term='Casamiento'/><category term='mundial'/><category term='observaciones'/><category term='recepcion'/><category term='fútbol'/><title type='text'>CUBANITO RELLENO</title><subtitle type='html'>Variadito de notas, articulos, cuentos, ideas e imágenes para degustar.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-5171519608640886514</id><published>2010-09-03T16:56:00.000-07:00</published><updated>2010-09-03T16:56:35.129-07:00</updated><title type='text'>Palomas y otros bichos</title><content type='html'>Mi oficina está en el último piso de un edificio de seis pisos. Es una pequeña habitación de unos ocho metros cuadrados. Bastante blanca y ordenada. Hay un escritorio en forma de ele con todas las herramientas que exige una oficina hoy día: computadora, scanner, impresora, teléfono, elementos varios de librería, dos butacas y algún otro mueble. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para sentarse en mi lado del escritorio hay que pasar por un hueco bastante delgado, entre una punta del escritorio en ele y la pared. Una vez superada esta tarea, se está bastante cómodo.  A mi derecha tengo una pequeña ventana que me permite ver el pulmón de manzana. Los arboles que oxigenan los jardines de las casas son cada vez menos frente a los edificios que se elevan día a día. A mi izquierda, al lado de la puerta, hay otra puerta corrediza que da a la pequeña terraza. Un espacio muy agradable con un deck de madera en el piso, una parrilla, una mesada de cemento con lavatorio incluido y una pequeña piscina. &lt;br /&gt;El sol ilumina la oficina toda la mañana, generando en ella un extraño microclima; los rayos que entran por la terraza calientan el ambiente. El techo alto de chapa ayuda a subir más aún la temperatura, pero la corriente que generan ambas aberturas (en caso, obvio, que no estén cerradas) es suficiente para airear el espacio. Acá arriba se está cómodo mas allá de la actividad que se realice que, por cierto, a veces no es tan amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana es particular; no tengo mucho para hacer y el día es impecable. El sol se ve pleno, con cielo despejado. Sin embargo no salgo de mi oficina, ni siquiera a la terraza. No tengo hambre. Como mucho bajo al baño. La computadora y sus propuestas me van desconcentrando sucesivamente. Nada productivo. Lo mejor es la corriente que me cruza de perfil, el cuello, los oídos, la nuca, la cara. Me acaricia y sigue su curso natural. El arrullo de las palomas, que caminan por la terraza, acompaña la radio, como de costumbre. Sin embargo la cantidad de palomas que sobrevuelan la cuadra me llama la atención. Las veo por la ventana que da al pulmón de manzana y las veo del otro lado también. De hecho veo unas aves que no son palomas y que también abundan. Son un poco más grandes pero no logro identificarlas. Tienen las patas más largas y las alas más grandes. Busco en internet el tipo de ave que puede llegar a ser pero no encuentro nada. La desconcentración en mi trabajo es absoluta. Otras personas salen al balcón a ver el espectáculo avícola, pero todas se vuelven a sus adentros rápidamente por lo numeroso que es el número de aves. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso de costado del escritorio para cerrar la puerta corrediza de la terraza y vuelvo a mi butaca, pero una paloma entra repentinamente por la ventana pequeña. Ha pasado ya alguna que otra vez; sobre el techo de chapa hay varios nidos y a veces se confunden. La paloma se pone nerviosa y yo más. Revolotea por el techo agitando por sobremanera las alas, reposa un segundo sobre el aplique colgante de luz. Pienso. Entra otra paloma y me doy cuenta que no cerré la ventana pero ya es tarde; la segunda paloma se agita más que la primera y me sobre vuela la cabeza, lo que, además, incita a la primera paloma a hacer lo mismo. Me da miedo. Agito las manos con fuerza y sin destreza. Le golpeo las alas pero no la derribo y siento un fuerte golpe en la cabeza. Un ave de la otra especie se para en el marco de la ventana, me pica la cabeza nuevamente y se mete en la oficina. Creo que triplica en tamaño a las palomas y además distingo que su pico es enorme  y puntiagudo. Se chocan entre ellas, pero esta es más agresiva. Estoy sangrando, no me duele. Cierro la ventana en un acto de desesperación. No sé muy bien de donde me sangra, sé que sobre la nuca. Las aves vuelven a la carga sobre mí y no sé cómo defenderme. Por un segundo me siento dentro de una película de terror. Me da miedo abrir la ventana y que sigan entrando palomas pero necesito sacar a estas. Ahora las palomas también se me acercan, envalentonadas por el agite del otro animal. El revoloteo sobre mi humanidad me pone nervioso y me bloqueo. Sólo atino a tirar manotazos al aire. Me pican en la cabeza y en la cara. Vuelvo a abrir la ventana pensando que tal vez salgan pero cuando me doy cuenta entra otra de las grandes. En la terraza hay otra docena de aves. Ahora son muchas las que me pican y la sangre las pone más y más violentas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi desesperación me caigo de la silla y me golpeo fuerte la cabeza con el zócalo. Están sobre mí y sus picos escarban mis heridas, me duele. Lo único que quiero es que termine esta pesadilla. Manoteo el teléfono y me encuentro que no se a quien llamar. En el monitor se sigue viendo la foto de un hermoso pájaro. Intento arrastrarme por debajo del escritorio para abrir la puerta corrediza. Mi ubicación no es buena y un ojo me sangra; no lo puedo abrir. Los bichos me tocan, me pican, están encima mío. Me da asco. Desde el suelo logro levantar mi brazo izquierdo y presionar la traba de la puerta para que abra, empujo y logro abrirla. Apoyo la cabeza en el marco y apenas logro abrir un ojo. Palomas y otras aves entran y husmean sobre mi cuerpo. Estoy cubierto de plumas. Se pelean entre ellas. Se pelean por mí. Ya casi no veo nada. Sólo el sol, que brilla en lo alto. Llego a sentir un aire fresco, que entra por una ventana y sale por la otra, y me acaricia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-5171519608640886514?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/5171519608640886514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=5171519608640886514' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5171519608640886514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5171519608640886514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2010/09/palomas-y-otros-bichos.html' title='Palomas y otros bichos'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-6062239521728986989</id><published>2010-08-27T11:49:00.000-07:00</published><updated>2010-08-27T11:49:49.241-07:00</updated><title type='text'>No le convencía mucho esta chica</title><content type='html'>No le convencía mucho esta chica. Tenía como puntos a favor que ella era simpática, divertida, no era fea, tenia auto, era judía y poseía un intento de hipismo que la hacia, al menos, querer diferenciarse no sabía muy bien de qué. En contra, que no le gustaba mucho físicamente (si bien, repito, no era fea), que era bastante concheta burbujeante socialmente y que el querer diferenciarse muy bien no se sabe de qué, se le notaba mucho. Además se notaba una diferencia de edad, al menos eso pensaba. &lt;br /&gt;Que otra opción había: salir con los pibes, lo mismo de siempre. Un Fernet, tal vez salir a bailar sin ganas, pero no mucho más. Tenía ganas de hacer el sexo. Acordó por teléfono y ella lo pasaría a buscar en su bonito auto. Él no sabe manejar. Hola, Hola. No recuerda si hubo piquito. Que qué hacemos, que vamos a lo de un amigo que se juntan ahí y después van a una fiesta hippie cool, que dale. Ella encantada de salir con él y los amigos de él y los amigos y amigas de los amigos de él, todos más grandes que ella. Ella se siente grande entre los grandes. Llegan a la casa en Almagro, toman, charlan, se ríen, deciden partir todos en coche hacia la fiesta. &lt;br /&gt;A la fiesta van en el coche de ella. 6 personas. En el coche de ella, que maneja. Él no sabe manejar. Llegan al lugar de la fiesta hippie cool pero está tan cool que a las tres de la mañana no quedan más entradas. Deciden ir a una fiesta más hippie, por el centro. En el auto de ella, que maneja, y se siente grande entre los grandes. Él no maneja. Estacionan el coche e ingresan a la fiesta hippie. Humo, oscuridad, música, piel de iguana, cerveza en vaso de plástico y forma de tubo. Pista de baile. Ellos dos se separan del resto y se besan en la pista. El beso no es todo lo caliente que se espera, él esta medio incomodo. Se va al baño y a comprar Quilmes en lata por ocho pesos. Ella espera en la pista. Le da fuego a un joven. Él vuelve. Bailan y toman cerveza de lata Quilmes. Se besan mal. Él tiene ganas de comer algo salado. Ella le dice que le duele la cabeza. Ella repite que le duele la cabeza. Se besan mal. Ella le dice que se quiere ir a su casa porque se siente mal. A él no le molesta. Piensa sobre su responsabilidad de acompañarla a la casa. Sabe que no harán el sexo. Le dice que la acompaña hasta el auto. Suben las escaleras. Él le dice al patovica que vuelve en cinco minutos. Salen a la calle del centro. Él le pregunta si de veras no quiere que la acompañe. Ella dice que no. Él se alivia. Se besan mal. Ella se va y él vuelve al boliche. Va a la pista de baile y busca a sus amigos. No los encuentra y los llama por teléfono celular, pero no atienden. Los busca más. Se fuma un porro. Los llama por teléfono. No los encuentra. Baila poco. No se encuentra. Se va. &lt;br /&gt;Camina por la calle y le gusta. Decide caminar mucho hasta que llega al Obelisco. Ahí decide nuevamente hasta donde va a caminar. Sigue caminando por Corrientes hasta Callao. Dobla en Callao y se dirige a Córdoba. Una cuadra antes de llegar a Córdoba ve una banda de jóvenes que hacen barullo. Estos caminan en dirección contraria a él por la misma vereda. Él no quiere cruzárselos, ellos gritan canciones de futbol a viva voz. Son las cinco de la mañana. Él empieza a cruzar a la vereda de enfrente de Callao, en diagonal, sin dejar de avanzar. Dos de los jóvenes de la banda que canta a viva voz empiezan a hacer lo opuesto a él. Él se pone nervioso pero sigue caminando, está a casi a mitad de la avenida Callao, por la cual no pasa ningún coche. Ellos se acercan a tres metros de distancia de él y lo increpan. Le dicen que es miedoso, le preguntan qué le pasa. Él dice que no le pasa nada. Están él y estos dos en medio de Callao casi llegando a Córdoba. El resto de estos están parados en la vereda, expectantes. Ellos le dicen que lo van a matar y se le acercan demasiado. Él decide empezar a correr. Se dirige a la vereda opuesta de Callao, en dirección a Córdoba. Corre velozmente. Estos dos lo siguen. Él, mientras corre y antes de subir a la vereda escucha y siente como una botella de vidrio se estalla a pocos metros. Piensa que tiene que correr lo más rápido posible. Sube a la vereda. Estos dos lo siguen a toda velocidad. Él llega a la esquina y al doblar se resbala y cae al piso con el costado de su cuerpo. Se maldice en sus pensamientos. Se levanta velozmente y con los puños cerrados, pero no ve a nadie. Estos dos siguen corriendo y el más rápido de estos dos dobla la esquina. Se encuentran cara a cara, a dos metros aproximadamente. El más rápido de estos dos le dice que lo va a matar. Él le dice que se vaya. Se miran por dos segundos cara a cara. El tiene los puños cerrados y está fuera de sí. El más rápido de estos dos mira a su izquierda, por donde dobla la esquina. Él supone que el más lento de estos dos está por llegar en cuestión de segundos. Comienza a correr por Córdoba a toda velocidad. Cuando el más rápido de estos dos vuelve a girar la cabeza lo ve a él corriendo, lo sigue. Él corre tan rápido como puede y no mira hacia atrás. El más rápido de estos dos lo sigue a toda velocidad poco menos de media cuadra. No lo alcanza, él llega a la esquina y mira hacia atrás. Lo ve al más rápido de estos dos volviendo para Callao, a mitad de cuadra. El sigue trotando media cuadra mas, luego camina. Le late muy fuerte el corazón. Camina. Le late muy fuerte el corazón. Para de caminar diez segundos. Le tiemblan las piernas y los brazos. Sigue caminando y de repente grita. Se descarga. Le late fuerte corazón y no puede creer lo que la acaba de ocurrir. Piensa. Respira hondo. Cruza de vereda y decide tomar un colectivo a su casa. No lo puede creer. Le dan ganas de hacer el sexo. Busca en su celular algún teléfono. Manda un mensaje de texto. Sigue viajando y respirando hondo. Le tiemblan las piernas. Siente la necesidad de contarlo, a modo de descarga, pero no encuentra a nadie en el colectivo a quien contarle su historia reciente. No puede dejar de pensar en lo que le ocurrió. Cree que es inentendible. Llega la parada de su casa y se baja. &lt;br /&gt;Dobla la esquina y camina por la cuadra de su casa pero no se detiene. Pasa por la vereda de enfrente y sigue caminando tres cuadras más, derecho, y luego dobla a la derecha. Busca una puerta, es la única de la cuadra. La encuentra y toca timbre. Abre una mujer y lo hace pasar. Arriba hay un living que él cree que es horrible, con alfombras azules sucias. Unos sillones un tanto rotos. Saluda a otra mujer y la primera mujer lo conduce a una habitación. La habitación es igual al salón, pero más oscura y con una cama matrimonial pequeña. La mujer le comenta las tarifas y sale. A él le tiemblan las piernas. Se saca el sweater y lo deja en una silla de algarrobo. Entra una chica y lo saluda con un beso. Él le pregunta cómo le va y ella le dice que bien y que se llama Nancy. Nancy sale del cuarto. Entra otra chica, lo saluda con un beso y le dice que se llama Elizabeth. Elizabeth sale del cuarto. El no se sienta en la silla de algarrobo, está inquieto. El cuarto es feo. Entra otra chica y le dice que se llama Moniqué. Se va del cuarto Moniqué. A él no le resulta particularmente excitante ninguna chica. Entra otra chica y le dice que se llama Nancy. Le aclara que ella es Nancy Mabel y sale. Rápidamente entra la primera mujer y le pregunta cuál le gusta de las chicas. (Ninguna). Él le dice que la primera Nancy. No le convencía mucho esta chica. La mujer le pide el dinero y él se lo da, luego ella sale del cuarto y entra la primera Nancy. A él le tiemblan las piernas. Le pregunta a él cómo se llama y luego cómo le va. Él le dice que le tiene que contar algo, que es una necesidad. Ella no lo mira. Le cuenta el episodio del grupo de jóvenes que cantaba a viva voz en Callao y Córdoba, le cuenta que corrió, le cuenta que casi le estalla una botella en la cabeza, le cuenta que no entendió y le cuenta que tenía la necesidad de contarlo. La primera Nancy le dice que ah y que bueno y apoya un preservativo recién abierto en la mesa de luz. Él cree que eso es inentendible. Luego lo invita a sacarse la ropa y él se va desnudando mientras se deja caer en la cama. Ella se saca la remera y lo ayuda a sacarse el pantalón. Se sienta arriba de él y le besa el cuello. Él se saca los calzoncillos. &lt;br /&gt;Hacen el sexo. Es corto el acto. Careció de pasión y de cualquier otro sentimiento. Él se va tan rápido como puede. No le tiemblan las piernas. Camina hacia su casa. Se hace un sándwich de jamón y aceitunas y se va a dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-6062239521728986989?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/6062239521728986989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=6062239521728986989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6062239521728986989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6062239521728986989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2010/08/no-le-convencia-mucho-esta-chica.html' title='No le convencía mucho esta chica'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-8806559312683602584</id><published>2010-06-09T11:21:00.000-07:00</published><updated>2010-06-09T11:21:04.284-07:00</updated><title type='text'>suecas costumbres</title><content type='html'>"Para mi que tiene un 22 corto", pensó Julián mientras le ponia mayonesa a otro choripan. La miraba de reojo y creia que era disimulado. &lt;br /&gt;Pedro había llegado con dos personas desconocidas para la gran mayoría, una de evidente ascendencia nipona y otra rubia, de tinte sueco. Les hablaba en inglés fluido. Cada tanto alguien se les acercaba y balbuceaba una oración como para entablar un diálogo, siempre superficial, pero todos desistían despues de darse cuenta que hablaban un pobre inglés o que algún otro los estaba escuchando. Huían avergonzados a renovar su Fernet y juraban nunca más volver a hablarles. Ellas estaban felices de vivir una experiencia argentina: choripan, vacío, vino, Fernet, muchachos, cumbia.&lt;br /&gt;La nipona se soltaba bastante más que su blonda amiga; hasta se animaba, empujada por Pedro, a ridiculizarse enunciando frases bien porteñas ante un pequeño grupete.&lt;br /&gt;Lo que a Julián le llamó la atención fue un detalle que pocos se dieron cuenta. La aparente sueca no habia soltado la cartera desde su llegada, dos horas antes. Una cartera, digamos, pequeña, tipo sobre. Negra. La tenia colgada al hombro independientemente de la actividad que realizaba. Haciendose un sandwich, sirviendose Coca, hablando, sentada, riendose, en el balcón, en el sillón, en la cocina. Julián la miraba y no lo podía creer. Lo primero que pensaron era que tenía miedo que se la roben. Ella, en una casa con desonocidos. &lt;br /&gt;Pero entonces debería tener algo importante. ¿Mucha plata? ¿Documentos? Su amiga nipona se había despoajado de sus pertenecias con displicencia. No podía haber tal abismo entre las dos. Andrés, sumado al debate, pensaba que podía tener algo que le avergüenze de ser descubierto: juguetes sexuales de diversas variedades, por ejemplo. "Esta robando comida", tiró uno y fue suficiente para que cinco personas la sigan con la mirada a ver si guardaba embutidos en la cartera. "¿Será una costumbre sueca?", preguntó Andrés. Nadie supo contestarle, de hecho ni sabían si era sueca.   &lt;br /&gt;Empezaron a sospechar seriamente cuando fue al baño con la cartera pudiendo habersela dejado a su amiga "la china", a esta altura de los Fernés.&lt;br /&gt;Julián fue primeramente extremista. "Tiene un 22 corto", pensó. No lo dijo para no alarmar, pero hasta creyo haber visto la forma del revolver de relieve en la cartera. Estos pocos se miraban y trataban de encontrar una forma de descifrar el misterio, de pronto dejaban de hablar para pensar. Uno dijo "Che, ¿no tendrá un arma?" y basto para que salte Julián "Tiene un 22 corto, lo ví boludo!". Ahí cambiaron las caras. Otro fue a buscar a Gastón, que ya estaba medio ebrio, y lo encaró: "¿Quién es esta mina?, tiene un 22", "¿Qué?", respondió. "Si -decían todos mientras sumaban al dueño de casa a la ronda- la mina tiene un 22 corto. No soltó la cartera en toda la fiesta, ni un segundo, está loca, estas suecas están todas locas, echala o sacale la cartera, pero con cuidado, que no se de cuenta". Gastón no entendía nada y, medio envalentonado por los licores ingeridos, fue a ver de que hablaban sus amigos. &lt;br /&gt;"¿Queres dejar la cartera en el cuarto?, le sugirió una versión deteriorada de Gastón a la rubia, mientras comenzaba a palpar el accesorio. "Nooo", dijo ella. "Noooooo -gritaron ellos- cuidadooo". "Ya me voy, gracias -le aclaró la rubia en un perfecto castellano- todo muy rico". "Lets go", le tiró a la nipona. Saludaron y se fueron. &lt;br /&gt;"Viste, era argentina, se hizo la boluda toda la noche, en algo andaba seguro", afirmaron todos. Nadie dudó. "Y seguro la china atiende un supermercado, que hija de puta. ¿Quien quiere otro Ferné?".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-8806559312683602584?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/8806559312683602584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=8806559312683602584' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8806559312683602584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8806559312683602584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2010/06/suecas-costumbres.html' title='suecas costumbres'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-9001338094452957138</id><published>2010-02-16T14:43:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T14:52:00.457-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leyenda'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='eleccion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Futbol'/><title type='text'>Elecciones</title><content type='html'>- Hay un flaco en mi laburo que nunca hizo un gol. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así me recibió Fernando el viernes por la noche. Yo tranquilo y contento con la llegada del fin de semana, me pego una ducha en casa, me cambio, me perfumo por si pinta la pachanga en un futuro cercano de altas horas nocturnas y enfilo para la avenida Corrientes. Me tomo el 19 hasta Bartolomé Mitre y Salguero, subo a la casa de mi querido amigo que me espera con unas frescas en la heladera y unas milanesas en el horno y lo primero que me dice es esto: que hay un flaco en su trabajo que nunca hizo un gol. Está bien, me tengo que poner en su lugar, también con semejante bomba ¿Cómo no largarlo?, pero me dejó sin aire. Aparte Fernando es así, te tira con un misil informático como si te hablase de cuanto le faltan de horno a las papas, y después se va. Huye a la cocina como si nada hubiese pasado. Yo me quedé en la puerta, con la campera puesta y mil preguntas en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue mi primer contacto con la historia de Martín Adrián Tobeli, un distinto del fútbol. Tobeli, me cuenta Fernando, tiene 24 años y trabaja, como él, en una empresa de computación. Estudia ingeniería, no tiene novia, vive con los padres en una linda casa de Villa Ortuzar, le gusta la música, trasnochar, caminar por la calle y leer revistas en el baño. Es morrudo y más bien bajo. El fútbol no es su máxima pasión, pero tampoco es su enemigo. Lo juega cada vez menos, pero no por ser de los peores en los picados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo todavía no jugué nunca con él, pero la gente del laburo dice que no es un desastre, aclara Fernando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque están los malos malos, a ver si me explico, uno puede tener poco pie, poco estado físico, poca coordinación, poca visión de campo, poca noción de juego, en fin, unos puede ser malo en muchos aspectos, pero cuando alguien es malo en todos, no hay lo que hacer. Pero Martín Tobeli no. Parece ser que se mueve por el medio, que tiene quite y que es muy molesto. Y que, a pesar de su pie un poco tosco, sirve al equipo. Ahora, esto de no tener un gol le juega publicitariamente en contra. &lt;br /&gt;Martín Tobeli juega extraoficialmente al fútbol desde que tiene uso de razón, un poco por placer y otro poco por la brutal hegemonía del deporte más lindo de la tierra en este hermoso país. Martín Tobeli nunca jugó oficialmente al fútbol. Martín Tobeli no recuerda haber hecho un gol en toda su vida y cuenta con varios testigos que acreditan esta penosa hazaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Para Fer, no entiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se ríe sabiendo cada frase que voy a decir, cada pregunta que voy a formular, porque él también las hizo, como cualquier mortal medianamente amante del fútbol al que le hubiesen contado la historia de este muchacho. Claro, en el jardín, en la escuela primaria, recreos, clase de gimnasia, en la calle, en un club, en las vacaciones, en la playa, en el colegio secundario, en una canchita del barrio, en una alquilada, en la facultad, un torneíto, con los del trabajo. 24 años, ni un gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convengamos que no hace falta ser buen jugador para tener un corto romance con la red. Tampoco que te lo dejen hacer tus compañeros. Hasta ni suerte hace falta. Pero este pibe ni un gol hizo, que desgracia. Le pregunte si estaba seguro, si no le habían hecho una broma y aseguro que no. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Chequee la información con varias personas, me dijo y se dijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sinceramente no terminaba de entender y mientras abríamos la segunda cerveza para otra tanda de milanesas, trataba de procesar esta información tan movilizante. Pensé en como hubiera sido mi vida sin goles y ojo que yo no soy ningún dotado; se mis limitaciones y aspiro a un poco más. Me acomodo en los partiditos del domingo, algún torneo de once por ahí y no mucho más, pero mi vida sin fútbol no es mi vida.  Mi vida sin la hipotética posibilidad de eludir a un arquero, sin ir al área esperando el buscapié, sin saltar con el frentazo listo y los ojos bien cerrados, sin un remate potente de media distancia, sin una comba al segundo palo, sin un rebote, sin el goooooooool y un abrazo. No, no la concibo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que le propuse a Fernando que arme un partido. Quería conocerlo, observarlo como quien chequea una prenda de segunda mano y juega a ver dónde está la falla, darla vuelta, retorcerla y estirarla con la desconfianza de los incrédulos. Y, por supuesto, quería verlo jugar al fútbol, más bien necesitaba. Así fue que, tras varias semanas de insistencia, logró organizar el encuentro. El plan era no centrar la atención en él, no ponerlo nervioso, no observarlo. Con ninguno de los restantes siete jugadores, además de Tobeli y de Fernando, hablamos al respecto. A pesar de que la historia de este pibe era increíble, los muchachos de su trabajo ya estaban acostumbrados a su figura. Ya habían jugado varias veces al fútbol con él, por lo que los únicos embobados éramos Fernando y yo, y teníamos que disimularlo.       &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nos juntamos directamente en una canchita de Villa Crespo, era sábado a la tarde y hacía muchísimo calor. Llegué primero y fui al vestuario a cambiarme. Cuando volví ya había un reducido grupo al cual le consulté si eran quienes debían ser y, al responder positivamente estos, me presenté. Me pregunté si Tobeli sería uno de ellos, ninguno tenía la facha. A los pocos minutos llegó Fernando con los que faltaban y con una seña casi imperceptible me lo señalo. Efectivamente era morrudo, no pasaba el metro setenta. Cabello oscuro y corto. Bien afeitado y portador de una mirada extraña. Me llamo la atención que usase botines y no zapatillas. Jugaba con el short del Palmeiras y chomba. Quise jugar contra él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrancó el partido, con diez jugadores parejos y regulares. Algunos ponían más y otros tocaban mejor, pero no había grandes diferencias entre todos. El balón rodaba sin prisa y sin pausa en esos primeros minutos en donde todos queremos sacar una mínima diferencia en el tanteador pero también queremos florearnos porque no sabemos hasta donde nos van a dar las piernas, o si en algunos minutos el partido se pondrá tan áspero que un caño puede terminar en la tercera guerra mundial. Fernando jugaba en el otro equipo, con Tobeli, que era uno más; la verdad es que no puedo decir otra cosa. El tipo tocaba, corría, apretaba. Iban ya varios minutos y no le había pegado al arco, pero no desentonaba. Confieso que lo miraba por demás, trataba de encontrar una disfunción en su andar, en su manejo de pelota. ¿Le habrá pasado algo de chico? ¿Algo relacionado a un arco? ¿A un festejo? ¿A una instancia final? Todo eso me preguntaba yo mientras jugaba. Mi partido no era el mejor, se notaba que estaba distraído, pero como estos pibes nunca me habían visto jugar, no sabían que era normal y que no. Tuve un par de oportunidades de gol y las desperdicié. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro a cuatro estaba el tanteador, a la media hora de partido, cuando arrancaron un toqueteo en su área, nosotros presionamos. Pasaron nuestra primera línea con solvencia y salieron de contraataque. Dos nuestros ya habían quedado atrás, yo iba de último hombre. El enganche pasa mitad de cancha y la toca larga para Tobeli que venía corriendo por la banda derecha. Fue un segundo que era pegarle un bombazo como viene o seguir la jugada. Yo le hubiese pegado, pero bueno eso es otro tema. Tobeli la domina en velocidad y me ve corriendo hacia él. Atento, me deja pasar con un torpe quiebre de cadera y la pelota se le va un poco larga, para el perfil izquierdo, el menos hábil. Le pega de zurda o piensa. Yo le hubiese dado de zurda y que pase lo que pase, pero es más de mi juego. El otro defensor intuye que va a rematar y Tobeli hace algo increíble: la toca de zurda, con caño incluido, al compañero que venía por la izquierda, que remata como viene con al primer palo. Gol. Cinco a cuatro ellos. Pero entonces este pibe sabe jugar, ¿o le salió de casualidad?&lt;br /&gt;Duró poco; a los cinco minutos tuvimos revancha y en una contra fulminante quedé mano a mano con su arquero, definí mal pero fuerte y pasó. Fue mi único gol. Lo de fulminante fue para mi, porque no podía mas. Pedí el arco y, entre que nuestro golero tenía buen pie y yo soy grandote, no hubo problemas. Siguió el partido toque y toque, alguna patada, muchos errores. Ahí Tobeli mostró su otra faceta, la rústica. Cuando el partido se puso parejo y quedaban cada vez menos minutos, sino tocabas rápido la ligabas. En los últimos diez minutos habían habido más fouls que en el resto del partido.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Este pibe nunca hizo un gol, pero las patadas las tiene bien calculadas, le digo a Fernando en un cruce.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaban cinco minutos para el final y ya aparecían los pibes que jugarían en la siguiente hora. Esos desconocidos que mientras se preparan miran el partido y lo hacen sentir a uno como si tuviese una tribuna llena que le festeja las buenas jugadas y le critica las fallas, porque saben lo que es estar ahí dentro, porque entienden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mejor que llegar al final empatados, que alguien grite “gol gana” con la voz entrecortada de los nervios y el cansancio, con la hinchada lista para festejar e invadir inmediatamente el campo de juego. Como yo estaba en el arco podía pensar un poco más, y mi cabeza no estaba avocada sólo a la resolución del partido. Mi idea de Tobeli para ese entonces no era clara, el tipo no era un crack, claramente. Como cualquier futbolista amateur podía tener arranques maradonianos, como fue el caño que tiró, podía tener mayor o menor rendimiento físico que, al fin y al cabo, no depende del don futbolístico, podía también tirarla a la tribuna y podía poner la pierna fuerte que, de hecho, la había puesto. Pero no meter un gol en toda su puta vida, es increíble. Ahí estaba yo, pensando, hasta que pasó lo que tenía que pasar.&lt;br /&gt;El adicional se había extendido ya por cinco minutos y el referí, dueño y señor de la cancha gritó que si no lo definíamos en tres jugadas se terminaba así como estaba. Una paradójica hinchada lo apoyó. La cancha llegó al punto de ebullición y en eso un delantero nuestro le pega al arco con toda su confianza desde el extremo derecho, la pelota se desvía en uno y se va al corner. Suben todos y yo me arrimo a mitad de cancha. Era nuestra chance, la que todo jugador carroñero sueña: escaramuza, un rebote y adentro. Pero no fue así. En el preciso momento que ese mismo delantero patea el corner me doy cuenta que no hay otra opción que su arquero la agarre con las manos en el área sin muchas dificultades y empiezo a retroceder. Mis compañeros, cegados por la posibilidad de un efímero estrellato goleador no ven esto y se quedan en el área contraria. Efectivamente su arquero toma la pelota y sin bajar los brazos, como indica el manual, la tira larga para un compañero que arranca la carrera. Ese es Tobeli, que en tres metros le saca una distancia fatal a su seguidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Última jugada -grita la hinchada pegada al alambrado.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tobeli adelanta la pelota y levanta la cabeza, en ese mismo momento yo me planto en la línea del área y lo miro a él, dejando para otro momento la pelota que avanza nerviosa hacia un final incierto. Nos cruzamos miradas y nos vemos el uno al otro. Veo su vida, veo una mirada anormal, veo más allá del partido. Por detrás de él todos se detienen en mitad de cancha, hasta su más cercano perseguidor. Tengo la sensación que se pararon en línea para disfrutar el espectáculo más grande de sus vidas, hasta hubiesen querido sentarse. Tobeli, que estaba tirado hacia la derecha de la cancha, se acomoda en el centro con el balón dominado en su pierna hábil y aminora la marcha sin detenerse por completo. Yo no me muevo, me mantengo con los pies fijados al piso, las rodillas flexionadas y mis ojos que alternan entre el esférico y su mirada. Me mira, lo miro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Metelo, le exigen desde fuera. Sus compañeros permanecen mudos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el devenir de su acercamiento, ya casi en el área, amaga un remate con la cara interna de la pierna derecha y, con esa misma, se la lleva para su perfil izquierdo. Yo apenas me muevo pero reaccionó a tiempo y lo sigo, casi gateando, arrastrándome y estirando mi brazo como última arma. Se abre lo suficiente como para que mi brazo lo moleste mas no le impida hacer el tanto de su vida, pero al mismo tiempo va cerrando su ángulo de remate. Esta a tres metros del arco por la banda izquierda, casi cayéndose y listo para definir con su pierna menos hábil. En ese momento termina de caer todo mi cuerpo en el piso salvo el brazo. Perdí, pienso, y con este flaco que no le hizo un gol a nadie, literalmente. No sé cómo me alcanzo el tiempo para razonar todo eso, pero creo que hay momentos en que la realidad y la imaginación se bifurcan en distintos planos temporales. Por un segundo saco la vista de la pelota y lo miro a él, que está en su milésima crítica, casi a punto de perder la virginidad. Rebolea la cabeza, mira la bola, mira el arco, mira la bola, me mira. ¿Me mira a mi? ¿Para qué quiere mirarme si yo ya estoy fuera de juego?, me pregunto. Vuelve a bajar la cabeza, y estira la zurda desde el aductor hasta el la uña del dedo gordo, impactando con su empeine el balón que sale disparado, recto y potente, con fuerza. Lo sigo con la mirada desde el piso y este va directamente hacia el alambrado, hacia fuera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es gol.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha gente se agarra la cabeza al mismo tiempo en la línea de mitad de cancha. Algunos se arrodillan otros se dejan caer, fulminados. Ni fuerza para gritarle algo tienen. Los de afuera automáticamente invaden la cancha, revolucionando ese falso césped es  un final feliz hecho pedazos. Tobeli se queda en cuclillas y yo en el piso. Me vuelve a mirar y yo a él. No me dice nada, no le digo nada. Lentamente se pone de pie y se va a paso lento, llevándose consigo un silencio oportuno y una mirada recelosa.            &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pibes escuchan la historia,  se compenetran, y se sorprenden como yo me sorprendí el día que Fernando me la contó. También se indignan, lógicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es increíble la mala suerte que tiene este chabón. Armá otro partido Fer, queremos jugar con él, comentaban los pibes al tiempo que se compadecían de su desgracia. Fernando, que traía las empanadas, se reía.                                 &lt;br /&gt;                 &lt;br /&gt;Difícil decisión. Podrán decir que este pibe es un desdichado, que a él le pasan todas, que su historia es única, y no dudo que haya arrancado como una serie de infortunios futbolísticos que fue creciendo desde el patio del jardín hasta los potreros del barrio como una bola de nieve, pero yo lo vi. Lo tuve cara a cara y en ese mismísimo momento en el cual la novela se define, en el cual una acción deriva en un hecho que será contado como historia pura, vi sus ojos, vi eso que tenía que ver. Y me podrán acusar de malpensado pero yo sé que este pibe pudo y no quiso o, mejor dicho, eligió. Eligió seguir siendo una leyenda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-9001338094452957138?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/9001338094452957138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=9001338094452957138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/9001338094452957138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/9001338094452957138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2010/02/elecciones.html' title='Elecciones'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-7833547676303683571</id><published>2009-10-06T18:06:00.001-07:00</published><updated>2009-10-06T18:06:56.458-07:00</updated><title type='text'>Desafios continuos</title><content type='html'>Un desafío para esta tarde, para mañana o para el viernes.&lt;br /&gt;Un motivo o un enemigo. &lt;br /&gt;Un objetivo. &lt;br /&gt;La lucha por encontrarlo puede ser más dura que el desafío mismo.&lt;br /&gt;Será cuestión de inventar alguno y ver. &lt;br /&gt;Resolver o no. &lt;br /&gt;Y así sucesivamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-7833547676303683571?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/7833547676303683571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=7833547676303683571' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/7833547676303683571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/7833547676303683571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/10/desafios-continuos.html' title='Desafios continuos'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-9132645068211270575</id><published>2009-09-25T14:47:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T15:01:46.278-07:00</updated><title type='text'>Lunes Santo</title><content type='html'>Algeciras es una pequeña ciudad portuaria, situada dentro de la comunidad de Andalucía, al sur de España. La distancia que la une con Madrid es de 670 kilómetros y llegar hasta allí por carretera demora alrededor de siete horas. Aquel era mi destino, más allá de lo que el destino tenía para mí.&lt;br /&gt;Recién salido del trabajo, con dolor de cabeza y cansancio fui hasta la estación de ómnibus larga distancia Méndez Álvaro a comprar un pasaje hacia la ciudad que limita con el peñón de Gibraltar, pero me encontré con que no había pasajes disponibles para la mañana siguiente, por lo que decidí comprar un boleto hacia Cádiz, ciudad balnearia a hora y media de Algeciras, para las 9 a.m. De paso conocería otro lugar, otra playa y al fin y al cabo esa era la idea: llegar al sur y recorrer con total tranquilidad, además de ir a visitar a mis amigos Andrés y Pablo.&lt;br /&gt;A las 8.23 hora madrileña me despertó mi compañera de piso. Por suerte tenía casi toda la mochila lista y hasta se podría decir que me confié un poco. Sin embargo el Metro tardó más que nunca y, hasta ese momento, no se me había ocurrido tomar un taxi, pero después de tres lentas paradas y varias uñas comidas me bajé, subí a la calle y tomé uno. Llegué, luego de atravesar corriendo toda la estación, a las 9.08. Obvio, se había ido. Al final no fue tan grave y tras hablar con una empleada de la compañía, pude subir al micro siguiente, dos horas más tarde. &lt;br /&gt;El viaje a Cádiz lo pase escuchando música, mirando hermosos paisajes y charlando con Belén, una bonita joven española, andaluza de ojos y cabello negro. Chocolate de por medio entablamos un dialogo más que digno para un viaje en micro. Ella viajaba a Puerto de Santa María, su pueblo natal, ubicado unos pocos kilómetros antes de mi parada. No hubo arreglo, no hubo consenso sin embargo por ella, y sólo por ella, me bajé un pueblo antes de Cádiz. Al salir del bus intercambiamos correo electrónico y anoté su teléfono (yo no tenia ninguno para darle), pero a los pocos segundos un auto conducido por un joven la recogió y quedé en la ruta, en la entrada, en Puerto de Santa María.&lt;br /&gt;No me quedó alternativa que arrancar de cero y, al fin y al cabo, no resultó tan mal. Caminé, informándome antes, en dirección al centro y al mar. Una, dos, tres, quince cuadras y comenzaron a aparecer los hoteles, pero no estaba para gastos holgados. De todos modos consulte precios: 60 euros el primero,&lt;br /&gt;48 el segundo, 39 el tercero y siguió bajando al ritmo de mis pretensiones. Todavía no había llegado al precio ideal y tampoco conseguido una habitación disponible. Ya el cansancio se empezaba a apoderar de mi cuerpo, la mochila empujaba mi espalda para abajo, el agradable calor de verano me agobiaba. &lt;br /&gt;Me encontraba en el centro de este pintoresco pueblo pero no podía disfrutarlo, la billetera no quería ceder, pero mis piernas pedían un descanso. “La fuerza está acá arriba”, pensé. &lt;br /&gt;Tomé una calle angosta paralela al mar, a poca distancia de la playa. Vi dos hostales, uno en frente del otro, y enfile. En el primero quise abrir la puerta y estaba cerrada con llave. Toqué timbre y una voz cansina me atendió. “Buenas tardes -dije- busco un cuarto. Estoy solo y calculo que me quedaré únicamente una noche. Querría saber si tiene lugar y cuanto cuesta”. Me respondió repitiendo cada una de las señas indicadas: “¿Cuarto para una persona? ¿Para una noche? No, disculpe pero no queda ninguno”. La primera de mis dos opciones estaba quebrada, bajé la cabeza y crucé la calle desierta en dirección al otro sitio, a pocos metros.&lt;br /&gt;Me chistan -este es el momento que me encantaría reproducir fielmente el sonido del pst pst pero tendrán que agudizar la imaginación-, me doy vuelta y tres jóvenes muy bonitas están paradas en la puerta del hostal que acabo de dejar. Yo sigo en  medio de la calle; no pasa nadie. Claudia es rubia y delgada, cabello largo y ondulado, tiene la piel suave y un rostro angelical. Helena no tiene la altura de sus amigas pero es muy sensual, lleva lentes y un escote despreocupado, una blusa larga y semitransparente cubre -a medias- su traje de baño. Amanda es morena, de ojos negros y una belleza importante, tan exuberante como paisana. Ella toma la voz de mando.&lt;br /&gt;“Perdona, que oímos que estás solo y buscas un lugar para pasar la noche -mi cara se empezó a desfigurar-; nosotras estamos hospedándonos aquí, somos tres en un cuarto con cuatro camas -seguía en medio del asfalto-. Si quieres puedes dormir con nosotras, en nuestra habitación”, remató. “Gracias Dios, -dije y abandoné por unos segundos mi agnosticismo- claro que si”. Cuantas veces fue imaginado, fantaseado. Cuantas otras idealizado. No me vengan con jugar un Mundial ni en la primera de Boca, este es el sueño del pibe, el verdadero. Me pidieron dos cosas: discreción, ya que lo dueños no podían enterarse que yo dormía allí, y que las ayude con unas bolsas de supermercado que cargaban.&lt;br /&gt;Venían de la playa, de uno de esos días en que el sol acompaña cada segundo. Yo venía del micro, de uno de esos días en que el destino cambia los planes en cada curva. Una vez adentro de la pieza sacaron de cada bolsa un par de botellas de licores, recién comprados para la noche y comenzaron a pasar, una a una, a la ducha.&lt;br /&gt;Yo seguía inmóvil, ya no en medio de la calle, pero si en la cama, incrédulo de lo que estaba viviendo. Las tres eran catalanas y estaban de vacaciones. Fuimos a cenar mariscos al puerto, luego, de nuevo en el hostal, preparamos los tragos y después nos fuimos de cañas por el centro. Si afiance o no la relación con alguna de ellas creo que ya no afecta al peso de la  historia, pero la verdad es que si. Así que para ser lunes estuvo bastante bien porque, a todo esto, era sólo lunes y me quedaba toda una semana en el sur de España.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente me sorprendieron con el dato de que tenían coche y que me llevaban a Cádiz, pero al ir los cuatro a buscarlo a la esquina donde había sido estacionado, el auto no estaba. “Lo robaron”, decía entre lagrimas Claudia, la dueña. Buscamos, corroboramos las calles, consultamos y nos dijeron que tal vez estaba en la comisaría. Nos preguntamos porqué habría de estar ahí pero, perdidos por perdidos, fuimos. Efectivamente allí lo tenían; la noche anterior la procesión devota de una virgen del pueblo iba a atravesar esa calle y la Policía había retirado todos los automóviles.&lt;br /&gt;Tal vez esa virgen fue la que me allanó el camino y me presentó a estos tres ángeles, o tal vez no y fue simplemente mi destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-9132645068211270575?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/9132645068211270575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=9132645068211270575' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/9132645068211270575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/9132645068211270575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/09/lunes-santo.html' title='Lunes Santo'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-4521493916398504624</id><published>2009-08-18T18:51:00.000-07:00</published><updated>2009-08-18T19:37:14.916-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pasión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='teléfono'/><title type='text'>EL AMOR</title><content type='html'>&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Corté el&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;teléfono&lt;/span&gt; como nunca lo había hecho en mi vida. Mucha bronca tenía. Mucha bronca tengo. Estuve no se cuantos segundos paralizado, con la mente en blanco, o en negro mejor dicho. Me paré y caminé de una pared a otra de mi habitación. Eso lo vi, lo vi muchas veces en la pantalla grande, y en la chica también. Muy de ficción. Y ahí estaba yo, bastante nervioso por cierto, conteniendo mi ira en un paso furioso pero carente de proyección. Reboto en el escritorio, de ahí hasta donde empieza la cama. Los del segundo me deben estar escuchando. ¿Qué mierda hago? ¿Qué hago?, me pregunto. Que mierda, me digo. ¿La llamo o no? ¿Para qué? ¿Qué le diría? La puta madre, esta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;piba&lt;/span&gt;, yo sabía. Y juro que no es un yo sabía de orgulloso, de alguien que habla con el resultado puesto. Yo sabía que me iba a llamar y me iba a decir que estaba cansada, que no la mate, que se tiene que levantar temprano. Mierda, pura mierda. El que está esperando soy yo, el que se levanta a las siete de la mañana soy yo, y el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;pelotudo&lt;/span&gt; también soy yo. Tengo tantas ganas de mandarla al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;carajo&lt;/span&gt;, pero la amo tanto. Tengo tanta bronca pero tanto miedo. Quiero llorar, quiero hablar con alguien, pero se que mi llanto me impediría mencionar siquiera la primera oración. ¿Mi vieja? no. ¿Porqué? no se, es mi vieja. Creo que le criticaría cualquier cosa que me diga.&lt;br /&gt;Agarro una hoja y transformo mis &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;lágrimas&lt;/span&gt; en tinta, para no llorar. No me gusta. Aunque sé que cuando termine toda esta falsa descarga, cuando apague la luz, mi fina almohada se va a mojar y no de saliva.&lt;br /&gt;Este historia aún no tiene final. Estoy seguro que la podría haber terminado hace instantes, pero no quiero. Juro que no quiero. ¿Entonces qué hago? Por lo pronto estoy dejando pasar los primeros momentos tensos. Pobre mi mano derecha, que tiene que ver, se debe estar preguntando porqué no nací zurdo.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Ok&lt;/span&gt;, ella me quiere, pero esta confundida. No sabe como seguir y mientras tanto seguimos. Yo la amo calculo, sino no me pondría así. No se, la quiero, la quiero mucho y no la quiero perder, pero tampoco quiero ser el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;boludo&lt;/span&gt; de la película. O que se canse de tirar y que yo afloje, ella tira yo aflojo y nos va a terminar tirando a mi y a la cuerda a la puta que lo parió, cosa que me haría sentir doblemente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;boludo&lt;/span&gt;. Igual es como preparado todo esto, porque antes que ella llame, solo, me hacía la cabeza con darle un plazo, obviamente no explícito, para ver que pasaba. Para ver como actuaba ella, y este &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;fucking&lt;/span&gt; llamado que me dice &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;mandá&lt;/span&gt; el plazo, explícito o implícito, al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;carajo&lt;/span&gt;, a ella una patada en el orto y abrí la cabeza &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;chabón&lt;/span&gt;. Pero no, no es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;chabón&lt;/span&gt;, es cagón. ¿O amor? ¿Hasta donde llega el amor? ¿Hasta que punto?.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Cuan&lt;/span&gt; débil soy cuando amo, que pena. Y ahora ya no escribo con el mismo entusiasmo de las primeras líneas; será que realmente habré descargado casi todo, será que la cuota de pasión que de pronto inundo mi cuerpo se está yendo y deja entrar a la razón, que vuelve a decir &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;espera&lt;/span&gt; unos días más, que tal vez se recompone todo.&lt;br /&gt;La pasión hace las veces de corazón valiente y violento. La razón es cobarde, fría y calculadora.&lt;br /&gt;Una vez más ganó la batalla la razón, pero la guerra no terminó. El final no lo sé. Lo que sí se es que este amor me hace perder la cabeza, la razón, el corazón, la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;vergüenza&lt;/span&gt; y, porqué no, la dignidad. Pero claro, que van a decir todos, el amor es el amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-4521493916398504624?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/4521493916398504624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=4521493916398504624' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4521493916398504624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4521493916398504624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/08/el-amor.html' title='EL AMOR'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-6863173358897750143</id><published>2009-06-25T08:12:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T08:20:43.126-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pasión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='penales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='obelisco'/><title type='text'>Oh juremos con gloria morir</title><content type='html'>Faltaban apenas 15 minutos para el principio del fin y la calle Florida ya era un descontrol. Argentina y Alemania ultiman los detalles para el enfrentamiento, 11 hombres representan a cada país en el verde césped del tecnológico Olympiastadion. De repente, los conductores se acordaban que sus autos tenían bocinas y que las podían usar contra los peatones, que corrían y cruzaban la calle sin importarles por cual color se decidía el semáforo. El pase a la final es el objetivo. El Mundial de Fútbol, allá en Berlin, arde. El microcentro, acá, también.           &lt;br /&gt;“No, papá. Mesas ya no quedan”, le dice el argentinísimo mozo del bar Del Centro a aquel desprevenido, que se acordaba del partido justo dos minutos antes que Sorín lea el discurso que la FIFA había preparado. Motivo suficiente para generar una polémica acerca de los diferentes tipos de fanatismos observables en un mundial. “Están los que se vuelven locos y de pronto ya, se olvidaron de todo. –comenta uno de la tribuna y otro agrega- También los otros, que juega Argentina y nada, ellos dentro de un taper”. Basta, salen los jugadores a la cancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El obelisco esta ahí, firme. Siempre atento a las revueltas populares, no importa cuál sea el motivo. Él se las rebusca para llegar antes que todos y plantarse en el centro de la masa. Por ahora no arenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha Coca Cola y poca comida sobre las mesas amontonadas de aquellos oficinistas que habían reservado sus lugares luego del partido anterior, con Méjico. El oídmortales nunca se hace presente en la nueva versión mundialista del himno argentino. Sin embargo, la imagen que sale de los, tan de moda, plasmas pone la piel de gallina a todos los presentes. “Abbondanzieri. Coloccini, Ayala, Heinze y Sorín. Lucho González, Masquerano, Maxi Rodríguez y Riquelme. Tevez y Crespo”, repite Lalo sobre la voz del relator de Canal Trece, Sebastián Vignolo. Lalo tiene menos años de los que parece. Es pelado en un 80 por ciento de su cabeza; sólo posee una franja de pelo que va de oreja a oreja, por sobre la nuca. El nudo de la corbata se relajó junto con el primer y el último botón de su camisa. Probablemente haya estudiado para la ocasión, porque se sabe hasta el nombre de la madre del número tres alemán.&lt;br /&gt;¡Se mueve!, la pelota gira y el partido comienza. En el bar hay, aproximadamente, 50 personas de las cuales no más de diez son mujeres. De todas maneras se hacen notar. Todos fijan su vista en las dos pantallas que se enfrentan, una en cada extremo del salón. Algunos bajan la vista para meter bocado, pero tratan de que eso ocurra en los laterales o en los saques de meta. La tensión crece minuto a minuto.&lt;br /&gt;El dueño, que hace las veces de cajero, y los dos mozos juegan un partido aparte: Atención al cliente Vs. Pasión por el fulbo. Lástima que ni el dueño puede terminar de defender su postura y cede ante la mirada inquisidora de los garsones. De todos modos, ningún cliente osará pedir siquiera una pizca de sal hasta tanto comience el entretiempo.&lt;br /&gt;El balón está perdido dentro del campo de juego, pero se reconoce más amistoso de los de azul. Las jugadas de gol son escasas y los “uuuuhhhh” exagerados. Piernas fuertes, un cabezazo erróneo de Ballack, algún lujo de Tevez y una mediocre actuación del referí se destacan en la primera fase del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El obelisco, inmutable ante el nerviosismo de la situación, escoge el silencio. Son pocos los transeúntes que, al pasar, le gritan “vamos Argentina”. Él no responde. Pero escucha atento la radio de alguno que prefirió el relato de Víctor Hugo y se sentó a su lado a contemplar el paisaje porteño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del centro abastece a su clientela, exprimiendo al máximo los escasos quince minutos de intervalo. Los meseros no ven la hora de que empiece a rodar nuevamente el balón, pero ahora ellos ceden ante la mirada del jefe y corren de mesa en mesa levantando pedidos. “Este corre más que Mascherano. –comenta Lalo entre risotadas, refiriéndose al mozo mas joven, y se despacha-  Te pido otra Quilmes y más maníces”. Otra vez, todos a sus puestos que empieza.&lt;br /&gt;No habían llegado a acomodarse que ya estaban revoleando lo que tenían a mano. El “questa barra quilombera, no te deja no te deja de alentar” se oía dentro y fuera del local. Las minoría femenina aullaba a coro, el Lalo había perdido todo el plato de maníes en el piso, además del segundo botón, y aquel muchacho del rincón, menudo, solitario, que no había emitido sonido, gritó de tal manera que él mismo llegó a pedir disculpas. Ah claro, era gol de Argentina. Ayala cabeceó un corner de Riquelme y la pelota terminó en la red, a solo tres minuto de haber comenzado el segundo tiempo.                  &lt;br /&gt;El entrenador que cada hincha lleva dentro brota como flor en primavera. Desde el fondo unos colegiales discuten el planteo: “Ahora hay que ponerlo al pibe Messi”. “¡No!, esperamos y salimos de contra”, responde otro. El Lalo, en tanto, no se queda atrás: “Estos alemanes son bravos, nos van a venir a buscar, vas a ver”. El partido entra en un terreno fangoso, donde Alemania busca como puede pero no encuentra y Argentina empieza a quedarse. El referí, localista por cierto, no quiere inconvenientes a la salida y trabaja para ello.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Los muchachos que se acercaron, con el resultado a favor, a 9 de julio y Corrientes no reciben respuesta alguna del estático monumento. Sin embargo se quedan en la plazoleta, rodean al de la radio y esperan.&lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Se acerca el final y, como si fuese una historia guionada, el segundo punto de giro dice presente: gol teutón. Una bomba. Klose, el goleador enemigo silencia a un país entero. Rostros pálidos. “Faltaban diez minutos, la puta madre”, dicen desde el fondo. Lalo, en cambio, saca a flote de lo profundo de su amargura el Nostradamus que lleva dentro: “Vieron, yo lo dije”. Los noventa reglamentarios concluyen y arranca el alargue. Todo muy parejo, nadie arriesga en el campo de juego. Tampoco en el bar, están callados, como sedados. El gol los dejó knock out y se respira un aire mezcla de pesimismo y esperanza. Pasa el tiempo entre nervios propios y calambres ajenos, y el arbitro pita. Ahora el clímax se desarrolla, lento. Van a penales.&lt;br /&gt;Empiezan ellos. Neuville, gol. 0-1. Cruz, gol, 1-1. Ballack, adentro 1-2. Ayala, “noooo, Ratón, como pudiste”, lamenta Lalo. Las caras en el bar lo dicen todo, pero el tiempo no alcanza para tomar conciencia. Los segundos se esfuman. Podolski, gol, 1-3. Maxi la mete, con suspenso, 2-3. Borowski, “que hijo de puta, estos alemanes si son más fríos. No erran un penal ni que les pagues”, se exalta por segunda vez aquel menudito del rincón. Cambiasso, al llanto, a casa. Lehmann, el arquero, vuela contra su palo izquierdo y lo ataja. &lt;br /&gt;Pasa todo tan rápido. La decepción todavía no es incorporada. Boquiabierta la hinchada en el bar, sigue mirando la tele, a ver si hubo un error, si alguien se equivocó y hay otra chance. Pero no. De a poco, uno a uno, se levantan y salen a la calle. Todo en un marco monosilábico, casi mudo.       &lt;br /&gt;Florida comienza a renacer, con suma tristeza. Las caras pintadas de celeste y blanco carecen de la sonrisa de hace dos horas. “¡La puta que lo parió!”, grita uno. “Vamos Argentina carajo –arenga otro y se envalentona- , ¡Todos al obelisco!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí esta él, parado, donde estuvo desde antes que empiece el partido. Blanco del abatimiento. Y la gente empieza a llegar, pese a la derrota. Lo miran y tratan de animarlo, le cantan, lo adornan. Así horas, venciendo a la derrota. Hasta que todo termina, y nadie se queda para barrer el piso, lleno de papelitos. Salvo él, obvio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-6863173358897750143?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/6863173358897750143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=6863173358897750143' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6863173358897750143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6863173358897750143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/06/oh-juremos-con-gloria-morir.html' title='Oh juremos con gloria morir'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-8086115350827752401</id><published>2009-05-28T17:38:00.000-07:00</published><updated>2009-05-28T18:10:22.838-07:00</updated><title type='text'>Arte para Romina</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El siguiente block de hojas fue encontrado en el piso de un pasillo de La Rural, el último día de la edición de arteBa 09.&lt;/strong&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuaderno para anotar lo que veo del arte.                                                                                          Para Romina Yanina Bañeiro de su papá, Hugo Raúl Bañeiro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi hija la Romina se enteró que esta semana iba a estar ahí con los artistas en el trabajo me pidió que yo le consiguiera unas entradas para que ella les pudiera ver ahí a todos juntos y ver las obras de arte estas que hacen y todas estas cosas además de los cuadros y las pinturas porque la Romi tiene 12 años pero le gustan los dibujos y las pinturas y va a un taller por el barrio. Yo ya le dije a ella que no podía pedirles las entradas al patrón porque ya le había pedido yo a él cuando estuvieron los coches esos del rally para el Jorge que me lo venía pidiendo de por favor hace rato ya y como fue hace pocos meses no le podía yo volver a pedir al patrón, igual lo iba a tratar pero estaba difícil.&lt;br /&gt;Pero para que la Romina no se ponga tristecida le dije yo que iba a hacer algo por ella; le dije que iba a escribir las cosas mas importantes que veía yo ahí en la feria esta de arte que le gusta a ella y las voy a describir y escribir detalles para que ella sepa como es. Además le voy a pedir la cámara de fotos al Alberto y le voy a juntar todo lo que le puede ser de interesante, si hasta le prometí que si veía un famoso ahí yo le pido un autógrafo para la Romina si ya me separe la birome para tenerla listita. Así que mañana empiezo y voy a esforzarme por ella, porque la quiero y si a ella le gusta el arte yo le voy a contar como es para ayudarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Feria de arteBA – día 1, miércoles.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Llegué yo temprano ahí a La Rural. Me tocó con casi todos los compañeros de siempre. Estaban el Osvaldo, el Rafael, el Jonhy y el otro Osvaldo de Lomas de Zamora. ¿Los conoces Romi, no? Después de cambiarnos salimos ya a distribuir los cestos de basura porque al ratito empezaba a llegar la gente ya. Cuando digo la gente digo los que vienen a comprar porque los estands ya estaban listos y puestos con todas las artes colgadas o apoyados. Si hasta había algunas tiradas por el piso. El Osvaldo de Lomas me dijo que vio unos que casi los barre, que parecía todo sucio ahí tirado. Para que prestes atención Romi, que hay varias formas de poner las cosas artísticas que se hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que me sorprendió fue que había gente joven más de la que pensaba. Ya me imaginaba yo a todos los viejos galanes paquetes con cuadros grandes dorados con gente desnuda o de hace mucho tiempo y al final vi yo mucha gente como de 20 años mas o menos y así vestidos como se viste la gente de la televisión o de la música. Y mucho color y eso le va a gustar a la Romina cuando lo vea porque a vos Romi te gustan los colores, el rojo, el verde, el negro y no todo blanco y negro, eso me acuerdo que me lo dijiste. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas tarde empezó a llegar gente y esos sí tenían cara de compradores porque la mayoría tenían sacos y corbatas y las mujeres vestidos elegantes y largos y todos así parecían políticos de los que salen en la tele. Y mucha gente era alta. ¿Habrá alguna relación entre la gente alta y el arte Romina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De suerte también vi otra cosa que fueron unas mujeres que seguro eran famosas o modelos porque eran muy altas ellas y a unas las vi en la tele pero no me acuerdo en que programa y estaban ahí charlando y de repente se ponen como para sacarse una foto delante de un cuadro muy grande, que era de unos verdes y más colores y medía como tres metros de largo, pero no lo conté yo, y ellas estaban ahí y yo escucho, pero poniendo cara de que miro para otro lado, que una rubia que parecía la líder dice que donde esta el fotógrafo, que llamen a un fotógrafo pero lo decía así como al aire y todas la otras cuatro mujeres repetían que traigan al fotógrafo y otra chica no tan alta hablo por un teléfono grande de esos wokitoki y a los 15 segundos llego un señor con la cámara profesional y les sacó unas fotos a las mujeres con la obra de arte y también después llamaron al artista porque así decían ellas, una foto con el artista que venga el artista y fue un señor que era medio pelado y no tenía cara de artista y se sacaron fotos. Ahí yo pensé que qué lindo sería que yo algún día este con vos y el Jorge y el Oscar y tu mamá y empiece a gritar que donde esta el pastel de papa, que traigan al pastel y que venga un mozo y me traiga un pastel de papa así donde yo esté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Feria de arteBA – día 2, jueves.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Caminé y vi que había muchas cosas que no parecían arte pero después no se me vaya a enojar la Romina con que yo no se de arte pero o yo estaba equivocado o estoy equivocado o el arte es otra cosa o están todos locos los artistas. Que en un lugar había unos animales muy grandes tipo dinosaurios de cómo 7 o 8 metros que los conté con los pasos mientras barría sin que nadie se diera cuenta pero como no estaba seguro después pase de nuevo a contarlo de nuevo y me dio lo mismo nomás. Es así como una ballena grande grande pero toda hecha con madera y gomas de autos y cosas, botellas y otras pegadas todas y pintadas pero se nota que tenía una sola mano de pintura que lo vi ahí de pasada mientras contaba los pasos y si hasta vi que participaba por un premio de una fundación que ahora no me recuerdo el nombre. Después vi otro que también estaba muy grande y también tenía un cartel que decía Petrobras, que no se que tiene que ver esa cosa gigante con la nafta pero se ve que para ganar hay que hacer cosas bien grandes. Quizás por eso y porque son caras ganan. Yo no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cosa que me atencionó, Romina, para que veas que describo, es las obras de arte parecidas a los dibujos que hacías vos, el Jorge y el Oscar cuando eran chiquitos. Esos rayones de muchos colores que hasta los hicieron por las paredes pero acá hechos en tamaños grandes, ponele de dos metros por dos metros, y enmarcados así bien prolijos. Tal vez tenga que ver con algo de cuando los artistas eran chicos o quieran decir algo de su historia de vida. Pero se ve que los artistas se ponen de acuerdo o que está de moda yo no sé pero estudian eso y se ve que la gente se para a verlos. También vi que mucha gente se para a ver una obra de arte y así de lejos, supongamos que esta pasando por un pasillo cualquiera y ven la obra y se acercan y van y miran bien de cerca como si quisieran descubrir que hay, de que está hecho y cómo. Y después de lejos otra vez. Y sabes que tenían razón porque después de darme cuenta yo lo que hacían me acerque sin querer a un cuadro que estaba en un pasillo y lo vi bien de cerca y no entendía nada de ese dibujo que parecía lápiz negro y después me alejé y eran unas flores negras y grises que estaban lindas pero hay que ponerlo en un lugar para verlo de lejos porque de cerca ni se entendía nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy llegando a la estación y no escribo más pero lo último que voy a escribir es una frase que escuche decir a un hombre que tenía un casco de moto en la mano y otro le pregunto que porque llevaba el casco y este le dijo que porque el arte le rompe la cabeza y me pareció muy graciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Feria de arteBA – día 3, viernes.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ya la feria esta abierta para todo el mundo. En realidad para todos lo que tengan plata para pagar la entrada y llegó mucha gente. Y la gente se viene con cámaras que yo pensé que la cámara del Alberto era tecnológica pero acá en capital todos tienen cámaras porque la gente sacó una cantidad de fotos que no te imaginas Romina. Yo no sé si es parte de conocer y estudiar el arte o que se yo pero había muchas maquinitas y la gente caminaba con estos aparatos prendidos por los pasillos y entraban a los estands y sacaban fotos y seguían. Por ahí esta bien porque como no pueden ver todo junto le sacan fotos a todo y lo ven tranquilos en las casas. En realidad no sé, porque en la pantalla se ve chiquito y me imagino que yo si fuera a ver una feria de arte lo quisiera ver en vivo, pero nunca fui a ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la tarde me mandaron a un sector que se llama Barrio Joven que estaba seguro que a Romina te iba a gustar eso pero al final terminó siendo un loquero. Eso lo digo que no entiendo nada pero para mi era así porque estaba todo pintado y ahí los que venden arte tienen espacios más chicos y por eso ponían todo amontonado y cosas tiradas en el piso y ahí entendí cuando el Osvaldo de Lomas me dijo lo del arte basura que casi barre pero que le dijeron que eso era una pieza, que así le dijeron. En ese sector vi unas cosas raras con televisores que repetían siempre las mismas imágenes siempre y también había un lugar que en la entrada decía que los menores de edad no pueden entrar o algo así y me dio la intriga pero me dije que si vos Romi no podías entrar entonces yo tampoco iba a entrar. Pegado a ese lugar prohibido había uno con una carpa toda armada que sólo le faltaban las estacas y pensé que los artistas de ese lugar duermen ahí pero el Aníbal me dijo que a las diez y pico echaban a todos así que no se para que será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Feria de arteBA – día 4, sábado.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy anduve por el sector del fondo, por donde hay premios y me vi que había un señor leyendo por un micrófono unos libros que tenía arriba de un escritorio. Pero era extraño porque estaba como fuera de lugar este señor porque el escritorio que tenía era como el del abogado que fui a ver cuando pasó lo de la Marta con el Tuqui. Un escritorio de madera grande con unos libros que me dijeron que era El capital de marx, de no se cual escritor y lo leía todo en voz alta y sin parar. Y a unos pasos de ahí había una maquina gigante así como del futuro y las vi yo a esas películas pero ésta era de Telefe y la fila para entrar era larguísima porque parece que adentro se podía hacer uno mismo la obra de arte y te la llevabas en una bolsita pero vi muchas a la pasada y eran todos iguales aunque sea de gente grande o chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las cinco de la tarde me tocó el baño y fue más aburrido pero podía descansar los pieses. Lo bueno es que muchos son respetuosos y saludan pero igual dejan unos olores que no te cuento Romina porque eso no tiene nada que ver con el arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que me olvide tengo que escribir que le pedí a Álvarez el de seguridad que si podía hacerte pasar y me dijo que iba a preguntar que mañana me decía pero creía que si.&lt;br /&gt;Otro dato para la Romi que me lo dijo la Gladys porque sabe que estoy investigando yo: las obras se venden en dólares así que deben valer mucha plata y a las que venden les ponen un punto rojo al costado.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Feria de arteBA – día 5, domingo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy vi al de los Pells, al Pelado Telerman que no lo vote yo pero me acuerdo de él y otra que no me acuerdo como se llama. También me di cuenta que hay muchas fotografías pero no hablo de las que saca la gente. Hablo de fotos arte que están para la venta y algunas son muy raras y otras son comunes y de cosas que pasan todos los días, como de entrecasa. Y hay fotos que estás como mal sacadas o como es que se dice fuera de focos, pero se ve que se venden igual y eso es bueno para la Romina para que no se vaya a poner nerviosa y tal vez por eso la gente saca tantas fotos a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuche por ahí que se usan materiales como óleo, acuarelas, tintas y pinturas, lo anote para no olvidarme. Y puede ser sobre tela o sobre papel o madera también. Pero me di cuenta que es mucho más abierto de lo que yo creía porque me imaginaba que iba a ser todo lo mismo como en los museos que no voy hace tantos años, pero es mucho mas divertido y colorido y diferente entre las cosas unas con otras.&lt;br /&gt;Así de cosas distintas vi, además de los cuadros en muchos tamaños, cosas que creo que son esculturas pero también me las imaginaba como estatuas más chicas pero también hay de esas pero hechas de otros materiales y de colores, y unas bancos de madera y muchos pajaritos vi Romina en la feria, pintados y como embalsamados pero sé que no estaban muertos, que eran de mentira pero bien hechos. Bueno, y fotos de cosas y de personas y escuché por ahí que el arte son acciones también.&lt;br /&gt;Pero para terminar tengo dos cosas para decirte que te van poner contenta y las escribo acá en la feria así hoy puedo dormir en el tren. La primera es que me hable con un señor joven que le dije que yo no entendía nada de esas cosas artísticas pero quería saber para vos y él me dijo que no importaba que yo no sabía nada, que si quería podía aprender y que al final lo que importaba era que si me gustaba o no lo que veía. El dijo como que si me transmitía algo la obra de arte ya era bueno porque no era indiferente a mí. Así dijo y me pareció muy bueno porque significa que ahora tu papá ya entiende algo de arte.&lt;br /&gt;La segunda buena es que Álvarez me dijo que mañana te hacía pasar así que te doy la noticia de sorpresa por el cuaderno así ahora que lo estas leyendo dejas de leerlo y me das un abrazo que eso es arte, jaja. Chau.&lt;br /&gt;Papá Hugo.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-8086115350827752401?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/8086115350827752401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=8086115350827752401' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8086115350827752401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8086115350827752401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/05/arte-para-romina.html' title='Arte para Romina'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-8710096336429467306</id><published>2009-05-07T19:12:00.000-07:00</published><updated>2009-05-07T19:16:11.114-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casamiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recepcion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salmón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='observaciones'/><title type='text'>Observaciones sobre la abundancia y la satisfacción masculina</title><content type='html'>Le propongo, lector, analizar con lujo de detalles el desenvolvimiento de un ser humano de sexo masculino en la recepción de un casamiento. Allí se encontrará inmerso en diversas situaciones, con diferentes personas y deberá actuar de la manera que considere adecuada para transitarla lo mejor posible.&lt;br /&gt;Con este análisis no intento explicar nada. Sólo demostrar, en base a experiencias reales, cuan fácil o difícil puede ser divertirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, en una situación de relativa alegría, dependiendo de la relación que tenga con los futuros marido y mujer y la satisfacción que le provea esta unión civil (y tal vez religiosa), arriba al salón dispuesto a disfrutar del evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dadas las convenciones sociales actuales, se viste de fiesta. Esto hace referencia al traje, la camisa, la corbata, los zapatos, etc. En caso que la persona utilice estas misma vestimenta en sus labores diarios cotidianos, probablemente tenga prendas de esta índole reservadas para ocasiones especiales (reuniones sociales de mayor importancia a las usuales). En caso que las ropas vestidas diariamente sean las denominadas informales, léase remeras, jeans, camisas, zapatillas, la indumentaria vestida para esta fiesta será prestada o comprada especialmente. En este último caso no importa que haya sido comprada para una fiesta anterior y se continúe usando, ya que ambas constituyen situaciones especiales y esporádicas. ¿A dónde vamos con todo esto? La vestimenta de fiesta, es atípica por ende no estamos acostumbrados a ella (nos referimos a la prenda especifica, no al género). La condición de atípica afecta a todos los concurrentes por igual, por lo que no sólo se está atento a como uno se siente con la prenda, sino también a como los demás lo ven a uno dentro de esa prenda. De esto deriva que cada cual es observador y observado al mismo tiempo y en mayor medida que lo usual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya tenemos al hombre vestido de fiesta, intentando sentirse cómodo dentro de su inusual prenda y prestando suma atención a sus pares, ya sea en como ellos están vestidos y cómo lo miran a uno mismo. Ahora, ese hombre se encuentra dentro de un salón que oficia de recepción a la posterior fiesta. Pasemos a analizar otros aspectos entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre es un ser social por naturaleza, eso dicen algunos. Por eso llega este individuo al casamiento y se relaciona con el resto de los invitados. Tendrá sus amistades cercanas, tal vez familiares, probablemente muchos conocidos y gente desconocida. Dentro de estas posibilidades, escoge a unos pocos para aferrarse a un subgrupo social y la seguridad que este brinda. De esta pequeña tropa conocerá a todos, por lo que no necesitará ponerse al día en cuestiones personales, a diferencia de lo que pasaría si intentará relacionarse con todos los conocidos. Para hacerlo más interesante desarrollaremos la novedosa ecuación: socialización x tiempo transcurrido sin contacto con el individuo a socializar. Cuanto mayor tiempo pase desde la última vez que X vio a Q menor será la importancia que X le otorgue a las respuestas de Q y viceversa. Esto, en vocablos vagos, se refiere a las preguntas típicas que uno le hace a alguien al cual no ve hace mucho tiempo y en la mayoría de las ocasiones no le interesan las respuestas del otro, sino ser cordial y diplomático. Las respuestas serán cortas y de tipo: todo bien, bien bien, tranquilo, tirando y no habrá repreguntas ni profundización. Obviamente, pero no está de más aclararlo, hay excepciones. El problema de irritación por reiteración, que es evitable refugiándose en el subgrupo, surge luego de repetir considerables veces los mismos procedimientos ya que no sólo somos cordiales preguntando, sino que debemos repetir las mismas respuestas a las mismas preguntas tantas veces sea necesario para mantener el orden diplomático.&lt;br /&gt;Es así que se busca el equilibrio entre el amparo del reducido grupo de íntimos y la diplomacia con la menor cantidad de conocidos. Esto se efectiviza siempre desde un punto físico del salón, generalmente es junto a una pared, columna o rincón, desde donde cada miembro del subgrupo parte a buscar alimento y regresa sabiendo que allí encontrará la calidez del hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mencionado el ítem alimento, pasemos a detallar lo que acontece en relación al deleite culinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre arriba al salón en cuestión sin haber ingerido alimento sólido hace, por lo menos, un par de horas ya sea porque viene de la ceremonia religiosa realizada previamente o porque es prevenido y sabe con la situación que se hallará. Entonces, hambriento, se encuentra con que la comida que allí se sirve es cuantitativa y cualitativamente poco frecuente en su vida cotidiana. Para ser más expeditivos, los platos que allí se sirven van del salmón ahumado al calentito de jamón y queso. Del soufflé de acelga con salsa parisién al canapé de caviar negro y salsa golf. De la empanadita de carne al sushi. Esto en cantidades suficientes para saciar el hambre de los invitados a la fiesta, los camareros, el barman, la recepcionista y los lavaplatos.&lt;br /&gt;En relación a esta realidad, el individuo deberá tomar una decisión que girará en torno a elegir pocos platos para comerlos en abundancia o diversificar su menú para probar muchas comidas.&lt;br /&gt;Pero amigos esto no es tan simple, porque hay obstáculos a sortear en el camino hacia el regocijo culinario. A saber, las medidas del salón recepción, generalmente son grandes por lo que hay que desplazarse entre una degustación y otra. El problema no es caminar sino con quien nos tropezamos en el trayecto, y con esto retomamos un punto fundamental del análisis general: la interacción social en estas circunstancias. Estamos entonces transitando el camino hacia el regocijo alimenticio pero nos topamos con un conocido, luego con otro y con otro más. Decidimos ser cordiales pero no perdemos de vista nuestro objetivo central. Una vez sorteados dichos estorbos observamos que, alrededor del espacio donde se sirve el arroz con camarones que tanto deseamos, hay unas quince personas con la misma ansiedad que nosotros. ¡La pucha, que difícil es ir a un casamiento! Finalmente logramos obtener la pequeña y deliciosa cazuela de mariscos y volvemos a nuestro lugar base en la preciosa recepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Muy rica la cazuela pero con algo hay que bajarla”, se escuchó decir a un gordito por lo bajo que se dirigía a la barra, pero en el medio saludaba a medio salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil encontrar el equilibrio cuando se come y se bebe en iguales condiciones de calidad. La dimensión hambre ya fue desarrollada, es el turno ahora de la dimensión sed. En estas circunstancias un hombre debe definir qué toma, cuándo lo toma y cómo lo toma. No obstante será de vital importancia aclarar que la mayoría de los placeres bebibles contienen un elemento particular: el alcohol. Esto es mencionado por las consecuencias que tendrá este elemento, en la medida que sea consumido a groso modo, sobre el individuo. A diferencia de las opciones comestibles, me atrevo a recomendar la elección de una bebida para mantenerla a lo largo de la fiesta, ya que la mezcla de alcoholes será motivo de padecimientos estomacales en el día posterior al evento.&lt;br /&gt;Un muchacho bajó las escaleras, entró a la sala, saludó a varias personas, detectó a algún miembro del subgrupo y, luego de saludarlo, automáticamente le comenta: “¿vamos a la barra a buscar algo para tomar?”. Vamos a suponer que elige champagne entonces, copa en la mano, va a buscar a los demás integrantes del subgrupo, a saludar a los novios, ver que chicas hay en la fiesta, etc. Una vez resueltos estos tramites vuelve a establecer el punto base, si es que sus amigos no lo establecieron aún y, acto seguido, arranca el raid gastronómico ya mencionado. Sin embargo me pregunto, ¿en qué momento este muchacho dejó la copa para coger el plato con salmón ahumado? ¿Dónde lleva el tenedor? ¿Cuántos tenedores caen al piso por fiesta? Suponiendo que estemos en presencia de un equilibrista digno del Circo de Carlitos Scazziota, llevará la copa en la mano derecha junto con una servilleta entre el dedo meñique y el anular. El plato con salmón en la mano izquierda, con el tenedor sobre el plato, endeble ya que su punto de apoyo es la carne rosada del pescado. Camina entre la gente esquivando trajes, vestidos y gotas de champagne, se le cae el tenedor y antes de tocar el piso le roza el pantalón, mancha, una moza con bandeja lo levanta ágilmente, lo mira con cara de pelotudo ahora vas a comer con este tenedor sucio, le da culpa y le va a buscar otro, tarda 34 segundos, lo saludan dos mujeres, le da vergüenza, sigue su camino hacia el lugar base, llega y quiere introducirse en la conversación, comer, tomar y limpiarse el pantalón, se da cuenta que no tiene cuchillo, tampoco tiene donde apoyar la copa, los amigos le dicen que se tome un fondo blanco, lo hace, se desplaza tres metros y medios a la mesa mas cercana y deja la copa, come sosteniendo el plato con la mano izquierda y cortando con el tenedor. ¡Ah, que rico el salmón!&lt;br /&gt;Si se sintió identificado ya puede mandarle un CV a Carlos Scazziota. De repetirse varias veces mas esta secuencia, cosa que seguro pasará, el muchacho estará olímpicamente del copete antes de entrar al salón, esto teniendo en cuenta que el fondo blanco acelera el proceso embriagatorio, que se auto motivan entre los miembros del subgrupo para tomar más y más alcohol y que ante la vagancia de ir a buscar otra copa, en muchas ocasiones aceptamos el trago de ferné, vino, whisky y hasta daiquiri para bajar el canapé en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces que pasa el camarógrafo decadente con el hijo de puta del iluminador que le pone a uno una luz de 1 millón de watts en la cara que lo enceguece y piden que saludemos, sólo por envidia que nosotros estamos relajados y ellos trabajando, y pasa eso que vemos un mes después del casamiento en un living de parqué y pared color crema de recién casados, que nos encontramos saludando a cámara con un movimiento de cabeza, una sonrisa nerviosa, una mirada incoherente, un plato medio lleno, una copas medio vacias, un pantalón manchado y unas palabras de amor con la boca llena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después entraremos al salón, comeremos ya sin hambre, beberemos sin sed y bailaremos con las chicas que apenas saludamos en la recepción. Pero esa es otra historia, que el mozo de nuestra mesa, llenándonos constantemente la copa con champagne, podrá ayudarnos a disfrutar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-8710096336429467306?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/8710096336429467306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=8710096336429467306' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8710096336429467306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/8710096336429467306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/05/observaciones-sobre-la-abundancia-y-la.html' title='Observaciones sobre la abundancia y la satisfacción masculina'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-6249461346575208858</id><published>2009-04-07T10:45:00.000-07:00</published><updated>2009-04-07T10:46:26.504-07:00</updated><title type='text'>De veredas y alternativas</title><content type='html'>El taxi nos dejó en el centro de la ciudad, a pocos metros de la plaza principal, del museo histórico y del puente. Eso lo sabíamos por los mapas. Ya desde la autopista de entrada, una media hora antes, nos habíamos percatado que el caos reinaba en la calle.&lt;br /&gt;El coche era muy viejo y sonaba a viejo. Y olía a viejo. El chofer conducía con la mirada fija en el frente, encorvado, agarrado al volante como si fuese su salvavidas. Probablemente lo fuese. Se estaba quedando calvo, le faltaban varios dientes de los visibles y unos cuantos de los del fondo también. La radio encendida transmitía música regional continuamente, pero las ventanillas delanteras abiertas generaban que el viento y el ruido de la calle se mezclen con esas notas poco conocidas para nosotros. Cambiaba de carril según el conductor que le tocaba delante. Muy seguido para ser sincero. Y para las bocinas, evidentemente, tenían otro método de uso porque sonaban cada pocos segundos. De hecho, sorprendidos por la situación, jugamos a contar hasta diez sin escuchar un claxon. Era una tarea difícil. Llegábamos a seis. De día hubiese sido diferente el viaje. Hubiésemos observado más el paisaje, a las personas. La noche le daba un toque enigmático. Prestamos atención a los detalles. Los edificios, por ejemplo, se erigían a poquísimos metros de la banquina de la autopista. Supusimos que primero fueron ellos y después el camino. Pero sólo pensar en dormir una noche en un departamento con salida a este mar de motores era escalofriante.&lt;br /&gt;  Cuando entramos en la ciudad el transito se hizo mas espeso. Intentamos dialogar con el chofer pero intercambiar ideas era una tarea compleja y, a decir verdad, él no ponía mucho esmero. La dirección de destino se la anotamos en un papel, para evitar confusiones. Después caímos en la cuenta que su alfabeto y sus letras son distintas, otra tipología. Entendió igual. A pesar del tedio los vehículos avanzaban, como dice el dicho popular: sin prisa y sin pausa, salvo cuando se metía de prepo un auto de una calle transversal o algún peatón impaciente y poco cauteloso. Nosotros lo vivimos desde la avenida, porque no agarramos ninguna calle pequeña.&lt;br /&gt;Después de una brusca frenada que no conmovió al chofer, fue que nos miramos con el negro y coincidimos que algo estaba faltando. No sabíamos que pero algo en el paisaje urbano nos hacía ruido, además del motor del auto, los bocinazos, la música y el gruñido de toda una ciudad. Fue entonces que se me cruzó por la cabeza la frase onda verde. “Agarramos una onda verde”, le dije al negro que me asintió con la cabeza sin mirarme, prestando atención a un auto que nos pasaba por la derecha a una velocidad incalculable. Pasaron unos pocos silenciosos segundos y los dos nos unimos en una mirada. Claro, no hay semáforos. Ni uno. Nos es que pasamos algunos, pocos. Que los pasamos en rojo. No, no. En esta ciudad no hay semáforos. Nos encontrábamos ya casi en el destino, o sea en el centro. Se notaba por la cantidad de comercios cerrados, por la gente que deambulaba en la calle, por la vida nocturna. No había lugar para excusas de situarnos en la lejanía, en la periferia. Pero a su vez los coches andaban. Al menos en aquel tramo no habíamos visto accidente alguno, ni resabios. Estar dentro de las cuatro puertas daba cierto resguardo y seguridad, a pesar del riesgo que, supusimos, era matemáticamente comprobable. También pensamos en preguntarle al chofer si una ley, un precepto religioso o algo se responsabilizaba por la carencia de semáforos. El negro intentó, con gestos. Le señalaba llegando a la esquina donde debería haber uno. Dedo índice hacia delante, levemente elevado. Dedo índice y pulgar de ambas manos armando un círculo, repite tres veces la seña y dice en cada una “red, yellow y green”. “Grin, grin”, repetía el chofer mostrando una amistosa sonrisa sin dejar de mirar al frente.&lt;br /&gt;Llegamos a la esquina indicada. Nos ayudó a bajar los bolsos y le pagamos. Nos dijo buena suerte en inglés. Mientras chequeábamos la dirección del hotel en un anotador se acercó un joven a pedirnos dinero. Estábamos en la calle correcta, a unos metros en la vereda de enfrente. Por reflejo caminamos hasta mitad de cuadra y vimos el edificio donde dormiríamos. En ese primer momento no fuimos concientes, esperamos con un pie en la vereda y otro en la calle, con los bolsos en ambas manos. Esperamos, cada uno en su mundo, cansados de tanto viaje. Pero no llegaba la instancia de cruce. Coche tras coche, avanzaban por la avenida llevando consigo una orquesta de ruidos. Esperamos y hasta amagamos pero era peligroso. Otra vez nos miramos. Cambiamos de bando, pensé. Que fácil sería al volante.&lt;br /&gt;El negro sugirió ir a la esquina, tal vez allí sea diferente. No lo fue. Pero si cambió algo: podíamos aprender. En la esquina la gente cruzaba arriesgando su vida casi en cada paso. Sus rostros no indicaban el sufrimiento y la tensión que implica exponer la existencia de uno mismo. Así era para ellos todos los días, desde hace muchos días. Pero era realmente riesgoso; los autos frenaban sólo cuando era indispensable. Una lucha de poderes totalmente desigual. Un David contra muchos Goliat en cada cruce de avenida. Obviamente algunas personas se agrupaban para cruzar, pero una vez en medio cada uno velaba por sus intereses.&lt;br /&gt;Con el negro ideamos algunas tácticas. Podíamos seguir a algún anciano, que seguro iría lento y con la seguridad que sus años le proporcionaron. Podíamos pedirle ayuda a alguien, pero el idioma nos plantaba un abismo en medio. Seguir esperando, mientras tanto, era la opción más segura. De la gente que cruzaba, estaban los que miraban para adelante como si caminasen por una peatonal, estaban los temerosos que empezaban caminando y después de varios pasos corrían los siguientes cuatro carriles. Los irresponsables también atravesaban, a su manera. Pero hubo un grupo que nos llamó la atención y convenimos que debíamos seguir sus métodos. Eran los que cruzaban a paso tranquilo, no lento, tampoco rápido, tranquilo. Dentro de su ligero andar giraban la cabeza a la derecha -por donde venían los automóviles- y miraban fijo al conductor. Intentaban no ceder ante las luces y una vez ganado el espacio continuaban su andar hasta que otro vehículo los desafiaba, y volvían a clavar la vista en su adversario.&lt;br /&gt;El primer intento nos salió mal, tras unos pasos volvimos al trote. Un vago se rió de nosotros. Agarramos fuerte los bolsos, cosa que si volábamos por los aires, bueno en realidad no tiene sentido, hubiésemos volado con bolsos y todo, pero es una forma de canalizar la energía. Vamos. A media distancia venía un Renault oscuro, viejo. Seguimos. Los dos giramos el cuello tratando de no rotar también el cuerpo. Nos compenetramos. Somos peatones y cruzar la calle es nuestro derecho. A unos cuatro metros el conductor decidió empezar a frenar. Lo miramos a los ojos, dientes apretados. Listo, uno menos. Apresuramos el paso al ver dos coches que parecían competir en una carrera, pero ellos también elevaban su velocidad. Dudamos. “Pasamos nosotros”, dijimos al unísono y se escuchó el freno. El motor rugía. Los conductores impacientes nos miraban. Tuvieron que parar. Evidentemente no los quedó alternativa. Como a nosotros.&lt;br /&gt;Aquella noche fuimos David. Y dormimos contracturados, pero en la cama que nos correspondía, en el hotel alquilado y en la vereda que no estacionó el chofer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-6249461346575208858?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/6249461346575208858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=6249461346575208858' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6249461346575208858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6249461346575208858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/04/de-veredas-y-alternativas.html' title='De veredas y alternativas'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-782200326822482824</id><published>2009-03-25T12:56:00.000-07:00</published><updated>2009-03-25T13:02:32.539-07:00</updated><title type='text'>Legitimar las malas costumbres</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;En los próximos días sabremos si efectivamente las elecciones legislativas nacionales serán efectuadas el 28 de junio, como lo quiere el Gobierno. Esto nos hace pensar no sólo en los pros y contras que conlleva esta decisión a oficialistas y opositores sino en como inciden los comicios en la vida de un funcionario público.&lt;br /&gt;La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que “sería suicida exponer a la sociedad contiendas electorales permanentes de acá al 28 de octubre mientras el mundo se cae a pedazos". En primer lugar me parece un tanto apocalíptica esta apreciación sobre el planeta tierra pero al menos es coherente con otras frases de su discurso tales como “lo que esta pasando en el mundo es mucho más grave de lo que aparece en la televisión o en los medios. Miles de personas se quedan sin trabajo todos los días, se pierden casas, los bancos no saben cuánto van a durar, nadie puede predecir dónde termina esto". Y no digo que vivamos en un mundo ideal ni mucho menos, pero el hecho de utilizar el miedo y la tragedia como elemento manipulador ya no es muy original.&lt;br /&gt;En segundo lugar me parece bueno preguntarnos y preguntarle a Cristina porqué sería suicida exponer a la sociedad a dichas contiendas. ¿Qué es lo que hace un funcionario cuando se avecinan elecciones? O mejor, ¿qué es lo que no hace? &lt;br /&gt;Mientras la Presidenta justifica que “una vez superado el escollo electoral, tendremos mucha apertura y diálogo, alejado de los intereses sectoriales o partidarios”, desde la oposición rugieron todos. Macri: “Convocar a elecciones cambiando las reglas del juego es un síntoma de debilidad”. Stolbizer: “La modificación del calendario esta puesto al servicio del partido del Gobierno”. Morales: “La decisión es irresponsable y de tremenda gravedad institucional”.&lt;br /&gt;Estamos de acuerdo que un funcionario se tiene que preparar para una elección. Perdón, ¿estamos de acuerdo? ¿No es su accionar como tal lo que lo avala para seguir o no en su cargo, además, obviamente, del voto popular?  &lt;br /&gt;La Ley de Ética de la Función Pública (Ley 25.188) capitulo 2 artículos C y D indica “Velar en todos sus actos por los intereses del Estado (…), privilegiando de esa manera el interés público sobre el particular” y “No recibir ningún beneficio personal indebido vinculado a la realización, retardo u  omisión de un acto inherente a sus funciones, ni imponer condiciones especiales que deriven en ello”.&lt;br /&gt;Cristina dijo: “Una elección demanda muchas veces posicionamientos personales que poco tienen que ver con los intereses argentinos". ¿Hablaba de ella, de sus funcionarios, de la oposición o de todos?   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-782200326822482824?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/782200326822482824/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=782200326822482824' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/782200326822482824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/782200326822482824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/03/legitimar-las-malas-costumbres.html' title='Legitimar las malas costumbres'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-4997421229455302949</id><published>2009-03-16T13:43:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T14:01:12.802-07:00</updated><title type='text'>Vuelo MXX56-48 con destino a Buenos Aires</title><content type='html'>Yo creo que en un momento como ese todo es entendible, justificable diría&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/Sb69ieshp_I/AAAAAAAAHQk/jfBcZyMYqow/s1600-h/avion1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;. Cómo me voy a olvidar del vuelo MXX56-48, imposible. Me acuerdo bien, yo volvía de un viaje de negocios. Con solo 17 años la Metropolitan Financial Company me había enviado a Dusseldorf, Alemania, a un evento de mediana y baja categoría. Nada, tenía que haber alguna cara de la empresa, alguien que hable pocas palabras en inglés, que entregue un par de sobres -ahora que hago memoria nunca supe lo que había dentro- y que reparta otras tantas invitaciones. Yo de alemán ni la punta veía. Bueno sí, orbidensen, dankeshen, enshuldigun y ain, tzvai. Hasta ahí llego y sacame un wurzt bien frankfurten sin mostaza.&lt;br /&gt;La cuestión es que esperaba dentro del aeropuerto volver a mi querida y todavía poco conocida Buenos Aires. Era de esos vuelos que salen a las cinco de la mañana, por lo que a las tres ya hay que estar con los bártulos esperando a que una lagañoza azafata empiece a checkiniarnos. Nadie duerme salvo de a medias horas, despatarrados sobre los sillones de las salas. Ahí uno, y no utilizo el uno para impersonalizar la acción y así justificar mis malos hábitos sino que he corroborado que le sucede a una gran cantidad de viajantes, empieza a ojear a los compañeros de vuelo. Que éste mira como se viste, que la otra es lo más grasa, que el de corbata trabaja con fulano y que la madre de los mellizos ¡of!, que mujer. Muchos italianos, eso después me llamó la atención. Alemanes, lógicamente, y chinos. Bueno, digo chinos, y no quiero ofender a ninguna persona de origen oriental, pero no tengo la menor idea si eran chinos, coreanos o taiwaneses. Me juego por Japón porque tenían mucha tecnología encima, cámaras de fotos, filmadoras, cepillos de dientes eléctricos. Entre tres y cuatro artefactos per cápita, una barbaridad.&lt;br /&gt;Embarcamos a horario y todo se desarrollaba como un vuelo intercontinental amerita. La pauta indicaba tres horas de viaje hasta Torino, Italia, escala de no más de treinta minutos sin bajar del aeroplano y de ahí otras doce horas hasta Buenos Aires, Argentina. En ese momento justifique la nutrida presencia de italianos a la escala, pero lo extraño fue que en Torino no bajo ningún pasajero. Por el contrario, subió únicamente un muchacho que se ubicó en el asiento contiguo al mío. Aparentábamos edades similares, Simone se llamaba. Nunca más lo volví a ver; y eso que lo de mi ceguera fue mucho tiempo después.&lt;br /&gt;Calculo que habíamos dejado atrás África hace unos pocos minutos, íbamos casi a mitad de camino, cuando empecé a notar cierta anomalía en la atmósfera del avión.&lt;br /&gt;Las azafatas se esforzaban por disimular una impaciencia notable. Bueno, notable para mí que soy sumamente observador, porque nadie hizo ademán de sentir algo fuera de lugar. Mi viejo, que volaba seguido en avión, siempre me decía que mientras vea a las azafatas tranquilas me podía dormir tranquilo &amp;shy;(a menos que estén repartiendo la comida, porque las muy guachas te ven dormido y siguen de largo, y después te levantas con un hambre que anda a quejarte con el piloto) ahora “si las ves nerviosas -me decía- agarrate porque hay tongo”. Y así fue; ahí arriba se cocinaba un quilombo importante, pero pocos nos habíamos percatado. Después de meditarlo unos minutos con Simone, él tomó coraje y fue hasta la cabina. Su reporte, hoy inexacto por el paso del tiempo y el deterioro de mi memoria, medio en italiano medio en español fue algo así como: “il piloto me dicci que stamo al horno, siamo sin suficcienti petróleo, ma que la sta piloteando. Pidió que io me quede muzzarella”. No entendía como podía seguir relajado porque a mi casi me agarra un ataque. Dudamos sobre los pasos a seguir: si informar de la situación a toda la tripulación, si hablar con el jefe de azafatas o si llamar a Olga, la rubia que nos había servido el desayuno, que buena que estaba esa mina; cuanta carne, toda alemana, con el pelo tirante, bien tirante hacia atrás y unas gomas. No, terrible, pero el ambiente no estaba para distracciones fáciles y vulgares.&lt;br /&gt;Súbitamente vemos a todo el equipo de la aerolínea reunido en la parte delantera del avión, en aquel pequeño espacio que existe entre la cabina y las primeras filas de asientos, creo que allí se guarda la comida y algún otro elemento. Dos mujeres lloran, también el copiloto. Hablan en alemán por lo que no puedo seguir el hilo de la conversación; esto lo vi de casualidad cuando fui al baño, mientras esperaba que se desocupe. A todo esto la gorda que estaba adentro del toillet era italiana pero hablaba alemán a la perfección. Salió en estado de shock, histérica, llorando y gritando. Imaginen el cuerpo de esta señora de más de cien kilos chillando por los pasillos que íbamos a morir, que lo escucho al comandante de abordo, que restaban cinco horas de viaje y, aparentemente, teníamos combustible tan solo para tres horas. Una locura. Todos aullando, cada cual en su idioma. La familia de la fila 14-15 rezando, todos de rodillas al borde de los asientos, juntas las palmas de las manos y perpendicularmente pegadas al pecho. Simone me dijo que eran húngaros, que lo sabía por el acento. Los italianos a los gritos, insultaban al piloto, a las azafatas, entre ellos. Uno petacón y morrudo le daba de bofetadas al hijo que saltaba de butaca en butaca. Otro se quitó la camisa de seda y, de su bolso de mano, sacó una vieja camiseta del Nápoles con el número 10 en la espalda, “O visto Maradona, O visto Maradona”, cantaba. Al rato se enteró que en el vuelo había un argentino, yo, y me vino a hablar apasionadamente, no sin antes mostrarme el gol a los ingleses dividido en 27 imágenes que tenía tatuado en la espalda. Empezaba en la nuca, bajaba y terminaba ahí, con la zurda de Diego metida bien adentro. Decía que estaba arriba de aquel avión para conocerla a Doña Tota y pisar Villa Fiorito, pero que si le contaba como era, si le transmitía algo de la vida del Diez podría a morir tranquilo. Más tarde le agradecí a Simone habérmelo sacado de encima, lástima que lo hizo con una importante patada de tae-kwon-do y, del golpe contra un apoyabrazos, se abrió la cabeza. Ahí mismo le pusieron 14 puntos, pero no jodió más.&lt;br /&gt;Los japoneses grababan todo, se sacaban fotos. Chun a Soon. Soon a Mei Li. Mei Li a Tanaka. Soon a Mei Li con Chun. Chun a Tanaka con Soon. Simone a Chun con Soon, Mei Li y Tanaka. Yo a todos ellos con Simone. Una orgía de fotogramas. Ellos posaban haciendo la V con los dedos índice y mayor, con las ventanas de fondo, en color, en sepia, en blanco y negro. Sus ojos eran visores LCD de cuatro pulgadas con zoom X3. El problema se desencadeno cuando abrieron la puerta del baño, con 14 cámaras el cuello, y vieron a la gorda que había anunciado la casi segura catástrofe comiendo todo lo que entraba en el carrito, ese angosto que deslizan las azafatas con tanta delicadeza a través del pasillo. Para que, Mandaron angular y flash al máximo, pero la pobre forcejeo hasta que pudo volver a cerrar la puerta. En ese momento fue que, insaciables los orientales, corrieron hasta el baño de Primera Clase y, al abrir la puerta, la vieron a Olga probando la carne del copiloto. Claro, con el ruido del ambiente y la efervescencia misma del acto Olga siguió arrodillada y el copiloto sonreía para la foto. Era un hecho, los chinos podían morir contentos. Los alemanes parecían los más calmos, mantenían su cinturón abrochado, algunos leían, otros dormían, eso sí, todos tenían puesto el chaleco salvavidas y las máscaras de oxígeno.&lt;br /&gt;Y verán que mala suerte la mía. Luego de sofocado el primer temor, estaba soportando la tensión del momento con extrema relajación gracias a una pequeña ayuda etílica. Vale la pena destacar que, ante el revuelo, no pude más que saquear la bodega llevándome al asiento algo así como veintidós botellas, entre vino, whisky y Fanta Naranja. Además, le cambié a la gorda del baño dos bandejas de carne con arroz, gelatina y budín marmolado por tres botellas de Coca Light. Bastantes ebrios, con Simone, reflexionábamos sobre lo inhóspito de la situación cuando de pronto me vino una sensación horrible; diecisiete años y un aparato sexual recién estrenado: “no me quiero morir sin hacer un orto”, grité. Exactamente aquellas fueron las palabras. Me di media vuelta apoyando mis rodillas sobre el asiento y el torso sobre el respaldo, mirando hacia atrás donde, sentaditas, dos rusas escuchaban sus respectivos walkmans. “Quiero culear”, exclamé otra vez. Obvio, ellas no entendían. Y hete aquí el porque de mi mala fortuna: en ese preciso momento, cuando estaba dispuesto a hacer lo que haga falta para satisfacer mis necesidades sexuales, el piloto anuncia por el altavoz que la falla no se encontraba en la cantidad de petróleo que había en el tanque sino en el contador del tablero de control. Me acuerdo que dijo en un perfecto castellano: “Señoras y señores, take it easy, hay nasta para dar la vuelta al mundo”. Nunca nadie había revelado una sola palabra acerca del vuelo. Obligamos a los coreanos a borrar las fotos, al italiano a decir que se había tropezado, caído y abierto la cabeza y a la gorda a salir del baño y devolver los cubiertos que se llevaba bajo la blusa. Hoy, con 72 años, ciego y adicto al Whisky con Fanta, puedo decir dos cosas: el vuelo MXX56-48 me marcó para siempre y sexo anal nunca pude tener.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-4997421229455302949?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/4997421229455302949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=4997421229455302949' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4997421229455302949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4997421229455302949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/03/vuelo-mxx56-48-con-destino-buenos-aires.html' title='Vuelo MXX56-48 con destino a Buenos Aires'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-5540204298078151952</id><published>2009-03-02T07:18:00.000-08:00</published><updated>2009-03-02T07:30:04.569-08:00</updated><title type='text'>PELO en Carrussel</title><content type='html'>Pelo se llamó una revista emblematica de los años´70, Hair se llama el exitoso musical de Broadway, y pelo es el tema de un documental que se está realizando en Buenos Aires. Entrevistas tanto a peluqueros (hacedores de lo que ocurre por fuera de la cabeza) como a psicólogos (que explican lo que pasa con el arreglo personal por dentro de la cabeza) intentan abarcar lo que manifiesta el adorno más básico: el pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308611471056974514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 430px; CURSOR: hand; HEIGHT: 92px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/Sav6AbbqMrI/AAAAAAAAHQc/kagp5OJnAgY/s320/pelo+segun+carrussel.bmp" border="0" /&gt;Por la mañana, cada persona acomoda su pelo a un estilo: es fiel a su época, expresa un estado de ánimo o adhiere a una tribu urbana. Salir despeinado también es una aseveración, y aunque la persona se manifieste fuera de la moda, siempre comunica algo. El arreglo del pelo implica tiempo, dinero y dedicación, en diferentes cantidades; pero lo que es desapercibido, no pasa nunca. A partir de ideas como éstas, se está realizando un documental sobre pelo, basado en entrevistas.&lt;br /&gt;Personajes de lo más diversos tienen algo para decir: peluqueros, peinadores, psicólogos, médicos, historiadores, religiosos, productores de moda, especialistas en pelucas, artistas e incluso pelados.&lt;br /&gt;Según los realizadores, están investigando el tema desde la palabra pelo, una palabra simple, cruda y abarcativa, y no desde el témino cabello (un concepto ligado a las publicidades y al discurso comercial).&lt;br /&gt;Periodístico pero con humor, los documentalistas exploran diversas facetas. En cuanto a creencias o tradiciones culturales, entrevistaron a un representante rastafari, como a otro de cultura andina, a un peluquero de la comunidad oriental y a un ortodoxo judío. Para entender cómo se interpreta el peinado y también su ausencia, charlaron con un psicológo, con pelados por opción y con forzosamente pelados; parece que el estatus del pelado no es el mismo hoy que hace treinta años. Además, en cuanto a comercialización, hay mucho para observar: las mujeres conocen la enorme variedad de productos, tratamientos, planchitas y otros dispositivos, pero los varones anhelan costosos implantes capilares, como testimonia un taxista que ahorra para su arreglo personal. El documental tampoco olvida la evolución de las modas, entrevistando a historiadores y expertos en peinados de época.&lt;br /&gt;Con más de 20 horas filmadas, el rodaje comenzó en octubre de 2008 y continúa en proceso. La directora es Ana Rodríguez Baños (que es fotógrafa, periodista y estudió cine) junto con Alejandro Pereiro, también director; y se desarrolla con Leandro Edelstein como productor (periodista que egresó de TEA y estudió cine). Los tres dirigen su propia productora, en crecimiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Gracias a Paula Lopez y su Carrussel!!!! (&lt;a href="http://www.carrussel.wordpress.com/"&gt;http://www.carrussel.wordpress.com/&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-5540204298078151952?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/5540204298078151952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=5540204298078151952' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5540204298078151952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5540204298078151952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/03/pelo-en-carrussel.html' title='PELO en Carrussel'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/Sav6AbbqMrI/AAAAAAAAHQc/kagp5OJnAgY/s72-c/pelo+segun+carrussel.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-6778402338152894845</id><published>2009-01-23T14:14:00.000-08:00</published><updated>2009-01-23T14:34:08.014-08:00</updated><title type='text'>extrachino</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#000000;"&gt;Hay un chino que esta al pedo. Tiene una barba candado que cierra correctamente, pelo lacio y cara de dushke. Mide un metro sesenta y es robusto. Habla el castellano como el mejor argentino porque él es argentino. Es un chino argentino y se nota. No cabe en él otra posibilidad que no sea estar al pedo. Para estar al pedo en su casa prefiere ir a trabajar de extra en comerciales, que está al pedo de todos modos, pero le pagan. Cada tanto le piden que se pare acá o allá, que lea el diario, que se siente en esa reposera. Le ofrecen bronceador porque está al sol de las diez de la mañana hace ya una hora, le traen un vasito con agua. Ahora descansa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#000000;"&gt;Se lleva bien con sus compañeros de extras; los conoce a casi todos de rodajes anteriores. Son de alguna manera una comunidad. Pero lo que a él realmente le gusta es estar al pedo. "Llegué a estar 22 horas corridas en una publicidad -comenta con orgullo-. Estaba ahí, tranqui. Cada tanto me llamaban para que haga algo y a los 20 minutos me volvia a sentar".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#000000;"&gt;Se prende un Marlboro, se calza las gafas y se sienta. Ni el opulento catering le quita el sueño. No, no. Cada tanto un café o agua, nada mas. Con el resto le alcanza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Si lo que a él le gusta es estar al pedo.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-6778402338152894845?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/6778402338152894845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=6778402338152894845' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6778402338152894845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6778402338152894845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/01/extrachino.html' title='extrachino'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-4956166913134963473</id><published>2009-01-22T07:09:00.000-08:00</published><updated>2009-01-22T07:14:02.872-08:00</updated><title type='text'>Pocos Reflejos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Te juro, pero en serio te digo, te juro que esa pendeja me las va a pagar. Tan tranquilo estaba, no molestaba a nadie, siempre mirando desde mi rincón y viene a romperme el alma, el cuerpo, las pelotas de esa manera tan estúpida. Te cuento para que entiendas un poco de donde vengo y trates de hacerte una idea de lo mal que estoy en este momento.&lt;br /&gt;         De mi creación mucho no me acuerdo, bueno lógico, pero tampoco me contaron mucho. Los primeros recuerdos que todavía retengo son del galpón, éramos como quinientos. Pero no conocía a todos, sólo a un par. Ahí estuve bastante tiempo, era un lugar muy amplio y oscuro, había mucho polvo. Me acuerdo que la luz entraba por dos ventanitas triangulares que daban a la calle, o también cuando el patrón abría la puerta, pero eso eran pocos segundos al día. La vida en el galpón era un poco aburrida pero nadie nos molestaba, nadie nos reclamaba nada.&lt;br /&gt;         El gran salto lo di hace algunos años, cuando me trasladaron a mí y a varios de los míos. Por la luz me acuerdo que era de mañana, que entró el trompa, estaba más gordo que de costumbre y sin afeitar. Hace mucho que yo no lo veía. Pasó con una chica de unos 25 años, más o menos, muy bien vestida. Bueno, en realidad salvo la mujer esta bajita que venía una vez por semana a limpiarnos, yo nunca había visto otra mujer bien vestida, tampoco vestida, tampoco desnuda. Pero en comparación era la chica más linda que había visto hasta ese momento. Llegó y miren ustedes que me acarició sin siquiera saludarme, me miró de arriba abajo como inspeccionándome. Yo por las dudas me quedé quietito quietito porque estaba el jefe al lado. Se que hizo lo mismo con mis primos, lo vi de reojo. Después se alejaron y ya no pude escuchar lo que decían, esa noche no durmió nadie; nos quedamos todos con la intriga.&lt;br /&gt;         Bien temprano, al otro día, nos trasladaron a todos sin previo aviso, a vos te parece. Tuve el pálpito cuando abrieron la puerta grande de atrás, de tanta luz que entró me acuerdo que no podía ver nada, pero sabía que venía del fondo. Ahora, claro, estoy acostumbrado a tantas luces. Vinieron dos gordos que al menos se pusieron guantes pero tenían un olor apestoso y, uno a uno, nos fueron subiendo a un camión. No te digo, la rata del trompa ni se digno a saludarme y eso que pasó caminando delante mío; lo vi con sus gafas negras. Tantos años viviendo ahí y ni un hasta pronto o buena suerte, nada. Viste cuando decís: mala onda al pedo, un salame. El camión no estuvo mal, viajamos cómodos pero no veíamos a donde nos llevaban. Sólo podíamos mirarnos unos a otros y en el rostro de cada uno podíamos vernos a nosotros mismos, expectantes.&lt;br /&gt;         Cuando se detuvo completamente el camión mi primo más grande nos mostró el destino: Baires Shopping Center. Muchos pisos, luces, gente, ruido, bueno sabrán a que me refiero. Nos subieron a un carro bien preparado que hasta alfombra tenía y nos llevaron al local donde finalmente íbamos a parar: ropa unisex de buena calidad, pero no puedo decir la marca por un tema legal de publicidad y derechos. Como me asignaron el último puesto pude ver a donde iban a trabajar los míos y, dentro de todo, estaba contento, me había tocado una buena ubicación. A mi primo el más grande lo pusieron en la entrada del negocio, para cuidar la puerta supongo, digo, por su tamaño, media más de dos metros y era bastante ancho. También para hacerles notar a los clientes cuan mal vestidos estaban y lo vieja que era la ropa que tenían puesta. A los mellizos los mandaron detrás de la caja y eso que ellos de números no entendían nada, pero les tocó ese lugar. Bueno, algo de facha tenían, también después de los marcos de roble que les pusieron. Mira, no es envidia pero vestido así cualquiera tiene facha, igual no me quejo. A mis primos menores, los cuatrillizos, los mandaron a unos cuartitos reservados con cortina y todo. Al tiempo me enteré que eran los probadores, un trabajo inestable porque a veces estas a solas con terrible minón y otras te toca un banana que te mira, te quiere conquistar, hasta te manosea y ahí te la tenés que bancar calladito.&lt;br /&gt;         A mi, último del carro, me pusieron al fondo del pasillo de los vestíbulos, tal vez por mi altura o no se por que, tuve suerte. También me vistieron lindo pero me molestaba que me hagan sostener cartelitos que encima la gente nunca leía, o peor, los leían y ni pelota les daban. Porque yo me daba cuenta cuando los ojeaban y después nada, entraban igual a los probadores con cinco prendas o de repente salían y dejaban todo adentro tirado, mira ni me quiero imaginar la bronca que les agarraba a mis primos, hay gente para todo. Lo bueno era que podía ver los movimientos y conocer gente de todos lados. Claro, no tenía tanto trato personalizado con la gente, la mayoría me miraba de lejos. Pero había algo que me encantaba: cuando venían a pedirme consejos; cuando ya había visitado a mis primos y, así y todo, salían del probador medio confusos, se me acercaban caminando lentamente, me miraban de reojo hasta que se plantaban delante de mío. Podía estar minutos así, llamaban a las personas que los acompañaban y entre todos decidíamos. ¡Que momentos! Saber que ese cliente se iba contento habiendo tomado la decisión correcta.&lt;br /&gt;         Estuve un tiempo largo trabajando de esa manera. Ojo, hay algo que me quedo pendiente, bueno me da un poco de vergüenza decirlo, pero ya hay confianza: ver a las minas desnudas. Che ya sé, soy un pajero, pero mis primos podían y yo no. Solamente veía a los chicos que trabajaban en el local que se vestían cada día y noche pero después de un tiempo ya te da lo mismo. ¡Ah, para! Esa vez que hicieron la fiesta, no para que contar. Cerraron como siempre, todo parecía normal, y de pronto se arma el quilombo delante de mis narices. No se como entraron pero estaban todos los vendedores, un montón de chicas del local de al lado, ellos les pedían que no se saquen el uniforme y había un tipo que le decía gerente. Todos en bolas corriendo, me miraban. Te imaginas, yo estaba a punto de estallar. Como esa fiesta nunca volví a ver algo semejante.&lt;br /&gt;         Hasta esta puta tarde. Tarde digo, noche. Justo enfrente de donde yo me planto pusieron un reloj hace un tiempo, eran casi las nueve de la noche y nosotros cerramos a las diez. Entra una madre con la nena. Ella un bombonazo, iba y venía, entraba y salía de los probadores pero a mi ni me había registrado. La nena hacía lo que quería, corría de un lado al otro y eso que habían puesto el cartel de “piso mojado”, yo lo vi. Ella seguía yendo y viniendo, no la controlaba ni la madre ni los pibes, nadie. Encima me miraba y me hacía muecas, me sacaba la lengua. Si no me hubiese visto todavía, pero la muy guacha me vio y siguió jugueteando, hasta que pasó lo que tenía que pasar. Ella corría hacia mi a toda velocidad, bueno yo tampoco tengo tanta fuerza, soy bastante frágil, pero claramente la culpa no fue mía. Corrió hasta que trató de frenar a dos metros delante mío. No pudo, resbaló y me dio con la suela de las zapatillas rosas floreadas en el marco de abajo. Tambaleé, trate de hacer equilibrio, aparte me daba miedo caerme sobre la pequeña porque, esta bien, es una guacha pero tampoco para lastimarla. Justo ella se corrió para atrás no sin antes mirarme bien fijo. Podrán decir que tuve pocos reflejos pero ahí yo no pude más y caí al suelo. Mil pedacitos. Te imaginas, me juntaron con escoba. Ni siquiera tuvieron el tupé de levantarme con las mismas manos con las que me sacaban brillo cada mañana. La estúpida de la madre me insultaba a mi más que a su hija, que no paraba de llorar. Me cagó la vida, ¿podés creer?  &lt;br /&gt;         Y no me vengas con eso de los siete años de mala suerte porque seguramente hoy ella duerme tranquila en su camita, la madre disfruta de su ropa nueva, porque se la llevó de todos modos, y yo acá dentro de una bolsa que encima me delata, esta misma noche me pusieron de patitas en la calle. No te digo, esa pendeja me las va a pagar.     &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-4956166913134963473?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/4956166913134963473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=4956166913134963473' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4956166913134963473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4956166913134963473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/01/pocos-reflejos.html' title='Pocos Reflejos'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-327382319998866819</id><published>2009-01-06T19:41:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T19:55:38.160-08:00</updated><title type='text'>Mi amiga Mirta</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SWQmA_vN8BI/AAAAAAAAHQU/ltwVg7GIRs8/s1600-h/DSC01335.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5288393660991139858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SWQmA_vN8BI/AAAAAAAAHQU/ltwVg7GIRs8/s320/DSC01335.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#cc33cc;"&gt;A Mirta le encanta el helado de crema americana con chocolate. Siempre que su medico le permite se clava un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#cc33cc;"&gt;cucururu en la heladeria de la plaza Almagro mientras su marido juega al Go. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#cc33cc;"&gt;El vestido es de Ricchi Zambora y los zapatos de Lonte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;color:#cc33cc;"&gt;La peinó Nancy para Nancy Coiffeurs. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-327382319998866819?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/327382319998866819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=327382319998866819' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/327382319998866819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/327382319998866819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/01/mi-amiga-mirta.html' title='Mi amiga Mirta'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SWQmA_vN8BI/AAAAAAAAHQU/ltwVg7GIRs8/s72-c/DSC01335.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-5026996630998188157</id><published>2009-01-06T19:16:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T19:20:39.837-08:00</updated><title type='text'>yo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Todavia no me convenzo de mi espacio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Hay veces en las que uno tiene que creerse su espacio. Siempre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Y hay veces en las que uno tiene que dejar de referirse a uno como uno y decir yo.&lt;br /&gt;Esto es para los futbolistas que lo miran por tv.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-5026996630998188157?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/5026996630998188157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=5026996630998188157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5026996630998188157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5026996630998188157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2009/01/yo.html' title='yo'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-5057379357054636636</id><published>2008-10-29T06:27:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T06:52:41.582-07:00</updated><title type='text'>Inocente pasion</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Los he escuchado, andan hablando pestes por todos lados. En público nadie se hace cargo, todos dicen que no. Yo mismo lo he hecho, no se bien porqué. En realidad se que no me gusta, que no me divierte, pero no por eso debo defenestrarlo de esa manera. De hecho hay tanta gente que lo mira, tanto televidente apasionado. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SQhof_30DuI/AAAAAAAAHPU/t1LgDdPnV9M/s1600-h/tinelli.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262571063513190114" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 197px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SQhof_30DuI/AAAAAAAAHPU/t1LgDdPnV9M/s320/tinelli.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me pregunté tantas veces, mas allá del culo de la fulana de turno, que le ven de divertido al baile, a Tinelli riéndose de los demás, a sus mulos festejándole los chistes, a las publicidades constantes, a los que no hacen nada y aparecen y uno los ve que se ríen con el conductor y hacen chistes internos que nadie entiende y todos nos reímos ¿por qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;El maestro de ceremonia aparece en escena, se presenta como lo hace desde siempre, desde que uno no se acuerda. Con toda su cadencia y talento introduce a los jueces del juego. Ellos hacen su gracia de acuerdo al personaje que encaran. Hay mucha gente alrededor de la pista que alienta. Obviamente, el jurado no es el blanco de la arenga, casi por el contrario.&lt;br /&gt;Luego de cumplir con las pautas que les dan de comer a todos y de generar sobre expectativa, comienza el espectáculo. Una a una las estrellas van entrando, bailando, jugando. Se equivocan y aciertan, hacen gozar al espectador. También lo hacen sufrir, por supuesto. Dejan todo para ganar y seguir permaneciendo, pero no saben que en realidad las estrellas no son ellos, que la estrella es el show (o tal vez si lo sepan, pero no les interesa), el personaje no tiene un apellido fijo. Como en un circo que postula al león como su máxima figura y el felino actúa y actúa. Hasta que envejece y ya no sirve, y lo sacan, lo llevan a un zoológico, pero automáticamente buscan otro rey de la selva. Y la estrella sigue siendo el león.&lt;br /&gt;Termina un acto y comienza otro y otro y otro. Van pasando los talentos y los jueces juzgan. Los hinchas se emocionan. El conductor se ríe, maneja todo con una destreza afinadísima. Sus discípulos lo miran hipnotizados, es el precio que hay que pagar para entrar. Y alguien vende algo que muchas personas van a comprar, como una de aquellas chicas, que se viste de manera provocativa para instar a la gente a que consuma ese producto que nada tiene que ver con que ella se vista de ese modo. Y continúa el certamen hasta que alguien se tiene que quedar, para eso alguien se tiene que ir. Votan. Aquel ganó, otro perdió, el show sigue.&lt;br /&gt;Pero todo esto es recién el comienzo porque entre baile y baile pasan cosas. Los players salen de la cancha y ahí esta el cronista detrás de bambalinas para acorralarlos con preguntas y captar el caliente como le enseñaron sus maestros y ellos opinan porque saben que es parte del show. Se critican unos a otros, se comparan y hasta en una de esas insultan a un juez y ahí sí, punto para el periodista, que para eso le pagan. Van caminando hasta el vestuario, lugar en el cual, por&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;contrato, se apaga la cámara, a menos que se pudra todo (el que se pudra todo siempre justifica absolutamente todo).&lt;/span&gt; &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SQhog3sIdMI/AAAAAAAAHPc/8aJJszi6TTU/s1600-h/tele+basura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262571078496580802" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 217px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SQhog3sIdMI/AAAAAAAAHPc/8aJJszi6TTU/s320/tele+basura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Terminó la noche, las piernas sudaron, las bocas hablaron, el rating midió bien, los anunciantes ganaron, el show esta garantizado. Pero ¿por qué terminar acá?, ¿por qué ser tan conformista si mañana todos los canales pueden hablar de lo que pasó hoy? Si hay tanta gente que lo vio, tanto espacio en la pantalla chica, tanto producto por vender.&lt;br /&gt;Ya está, un conductor no tan bueno como el Maestro, un panel de periodistas especializados, varios cronistas corriendo por los pasillos con celulares en mano y agendas cargadas. Análisis minuto a minuto, stop motion, entrevistas exclusivas, riñas de gallos y tenemos para varias horas por día. Además promocionamos figuritas nuevas que se van sumando y cerramos el Business. No no, falta algo. ¿Nos vamos a perder el caliente previo a la salida de los jugadores? Lo mandamos por otro canal pero con derechos preferenciales y dejamos la pista bien caliente para que entre de nuevo el Gran Maestro y de comienzo a otra vuelta, para toda America.&lt;br /&gt;Basta. Cambio de canal (ni siquiera me digno a apagar la televisión). Esto del show es demasiado banal para mi, sólo me sirve, como dije antes y vale destacarlo, para ver un culo o unas tetas. Hago un poco de zapping y llego al querido, al amado, al puro y honesto futbol de todos los días, que nada tiene que ver con este maléfico show. Ese balón que rueda por el verde césped es el sano fulbo que me acompaña en cada momento. Que está ahí donde lo busque, a toda hora, sin exigirme nada a cambio mas que mi inocente pasión ¿No? &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-5057379357054636636?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/5057379357054636636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=5057379357054636636' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5057379357054636636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5057379357054636636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2008/10/inocente-pasion.html' title='Inocente pasion'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_k6-51wfi7QU/SQhof_30DuI/AAAAAAAAHPU/t1LgDdPnV9M/s72-c/tinelli.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-2544145315013587584</id><published>2008-07-10T10:01:00.000-07:00</published><updated>2008-07-11T13:29:29.276-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHfCinB5cLI/AAAAAAAAFD0/HVQVDAOGSJs/s1600-h/DSC01670.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221856192807661746" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHfCinB5cLI/AAAAAAAAFD0/HVQVDAOGSJs/s320/DSC01670.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El productor fecal Siry Rimilli fotografiado in fragantti.&lt;/div&gt;Se opone a las retenciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-2544145315013587584?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/2544145315013587584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=2544145315013587584' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/2544145315013587584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/2544145315013587584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2008/07/el-productor-fecal-siry-rimilli.html' title=''/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHfCinB5cLI/AAAAAAAAFD0/HVQVDAOGSJs/s72-c/DSC01670.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-5020356442821496321</id><published>2008-07-10T09:26:00.001-07:00</published><updated>2008-07-10T09:47:50.875-07:00</updated><title type='text'>Mi amigo Waldo</title><content type='html'>Es en la ciudad de Barcelona donde Waldo puede &lt;a href="http://bp3.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY4r1to24I/AAAAAAAAFDQ/Eu-wzRCV5wc/s1600-h/DSC00032.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221423143786699650" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY4r1to24I/AAAAAAAAFDQ/Eu-wzRCV5wc/s320/DSC00032.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;caminar sus calles, transitar sus choppings, urgar&lt;br /&gt;en almacenes y, al fín, encontrar la caca que crea&lt;br /&gt;conveniente para sus intereses o propositos.&lt;br /&gt;La materia se vende por unidad -sorete-,&lt;br /&gt;generalmente en estado grumoso semiconsistente,&lt;br /&gt;pero las casas de oficio pueden realizar trabajos&lt;br /&gt;especiales segun lo amerite el pedido y el pago&lt;br /&gt;en cuestión.&lt;br /&gt;"Un veinte porciento de la población mundial que&lt;br /&gt;vive bajo los niveles de pobreza podría salir de&lt;br /&gt;ese estado con sólo aprovechar este recurso natural&lt;br /&gt;ilimitado", dijo el vocero de la Comision Internationale&lt;br /&gt;du Merd.&lt;br /&gt;"El hambre como factor en la problematica social y&lt;br /&gt;elemento en la lucha de clases se fue para no volver",&lt;br /&gt;manifestó Pelé. &lt;br /&gt;La idea es animarse, dejarse llevar por el momento,&lt;br /&gt;aprender a vivir la vida, que la libertad sea libertad&lt;br /&gt;y la caca el plato fuerte de la mesa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-5020356442821496321?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/5020356442821496321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=5020356442821496321' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5020356442821496321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/5020356442821496321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2008/07/mi-amigo-waldo.html' title='Mi amigo Waldo'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY4r1to24I/AAAAAAAAFDQ/Eu-wzRCV5wc/s72-c/DSC00032.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-4154424752313502857</id><published>2008-07-07T07:48:00.000-07:00</published><updated>2008-07-10T09:53:51.921-07:00</updated><title type='text'>Adiccion infantil</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY-g5rviuI/AAAAAAAAFDY/xc8nsJuALfQ/s1600-h/DSC03140.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221429552943696610" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY-g5rviuI/AAAAAAAAFDY/xc8nsJuALfQ/s320/DSC03140.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pobre Enriqueta,&lt;br /&gt;sin saberlo se hizo adicta&lt;br /&gt;a la bomba de papa con queso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-4154424752313502857?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/4154424752313502857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=4154424752313502857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4154424752313502857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/4154424752313502857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2008/07/adiccion-infantil.html' title='Adiccion infantil'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_k6-51wfi7QU/SHY-g5rviuI/AAAAAAAAFDY/xc8nsJuALfQ/s72-c/DSC03140.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2741354638849165166.post-6411612883595942252</id><published>2008-07-07T07:42:00.000-07:00</published><updated>2008-07-07T07:46:05.341-07:00</updated><title type='text'>¿Alguien tiene un pucho?</title><content type='html'>Nos han metido en la cabeza que lo que demora se disfruta mucho, muchísimo más. Seguro fue una teoría de equilibrio psicológico inventada antes que antaño, por alguna persona sumamente inteligente, pues hoy dicha teoría continua latente y reconfortante, y si no presten atención a lo que le ocurrió al muchacho este, Luisito.&lt;br /&gt;Sexto hijo de Don Luis y la señora María, con cinco hermanas mayores, era una tumba en su intachable seno familiar, en su casa. Siempre tímido y reservado había cumplido los 18 años, como la mayoría de sus amigos, descaradamente opuestos al correcto régimen de su hogar, pero ya no tan crueles como a los 14 o 15. Que banda era esa, que utilizaba la violencia verbal como puente comunicativo amoroso, que manejaban el insulto y el agravio con la misma destreza con la cual un poeta hilvana sustantivos y adjetivos que son sentimientos traducidos en estrofas. Siete amigos de edad similar aventurándose cada día en la novata vida semiadulta.&lt;br /&gt;Claro, el pobre de Luis nunca había tenido siquiera un filito desde los 14 años, cuando un inofensivo choque de labios con Lía, la vecinita de dos casas a la derecha, había satisfecho su apetito sexual, si es que así lo podemos llamar. Bueno está bien, algún beso robo por otra parte. En la bailanta de Flores, por ejemplo, es que si al menos no te llevabas un beso, un toqueteo, un cachetazo o algo, no habías estado allí. Porque ni hablar de lo rápidas que eran las amigas de aquel barrio, esas que frecuentaban la esquina de Nazca y Rivadavia y que a la salida del boliche se iban a comer pizza por metro.&lt;br /&gt;Ojo, Luis tenía su pinta, eso sí fulero no era. Siempre alguna niña preguntaba por él y ahí reía, sonrojaba y se hundía en lo más profundo de su cobardía adolescente. &lt;br /&gt;Un día los muchachos le caen con esta nueva de ir a un cabaret. Dio el visto bueno sin pensarlo, o mejor dicho pareció que no lo pensaba, porque ya lo tenía meditado desde hace tiempo. “El trato con una profesional es otra cosa, te brindan asesoramiento y seguridad”, se convencía. Por ese obvio y cómodo camino fue que cruzó aquella virgencita barrera, aunque sentía que le quedaba grande; que ya mucha gente había atravesado aquel peaje. Los días subsiguientes no sólo fueron de jolgorio y satisfacción, también se activo el intercambio de información con la banda ya que, ante la confianza que inspiraba la profesional de la carne elegida, todos decidieron acudir a la misma y, para asegurarse que no pierda calidad, lo hicieron con minutos de diferencia.&lt;br /&gt;La visita iniciática, tácticamente perfecta, le sirvió para contener la presión social por un par de meses. Pero pronto se presento la oportunidad que todo jovenzuelo busca y no la podía desaprovechar, era una chance fantástica. “Luis, Chichita está con vos. -le decían unos que tenían buena data- Dale boludo, Chicha la tetona, esa entrega de toque”. Poco a poco el pobre Luisito se fue acercando a Chichita, influenciado por los muchachos y motivado por la marea garchística de los 18 años.&lt;br /&gt;No había dudas, a ella le gustaba. Tampoco había dudas, Chicha concretaba. Pero no, no, nada de tratarla de fácil o de rapidita. Era linda, ojo, no una cosa que se dice ¡eh! es modelo, no. Más bien bajita, un metro sesenta y rubia. Pero esas rubias amarillas, bien sueca o rusa. O ucraniana. Ojos muy bien no recuerdo pero ¡que va, son ojos! Flaca era, eso sí, pero con cara redondita. Una autentica ex gorda. Digo, de chiquita estuvo bien alimentada, saben a que me refiero, claro, sin ánimos de ofender. Pero creció y los rasgos de su rostro se estilizaron. Linda muñeca. Lo que es seguro es que de adelante no le faltaba nada, Dios fue generoso con ella. Chicha, una chica centrada que sabía lo que quería y eso, ahora, era Luisito. Pero no por eso dejaba de respetar los cánones de conquista intersexual: esperaría a que él de el primer paso.&lt;br /&gt;Ahora bien, el pobre Luis ya tenía la cabeza atrofiada. Lo que le pasaba a él es algo poco común. No es que Chichita le pareciese fea, todo lo contrario. Pero no le atraía. La veía linda pero a él, personalmente a él, no le gustaba. Y conociéndola ya, no podía pensar en estar con ella. No podía concebir la idea de tocarse, besarse o tenerse con alguien que no le gustase. Ni para sacarse la calentura. A ver, ganas de coger tenía, pero la balanza seguía en el medio. Y no tenía en cuenta que Chichita sólo quería eso. Por ahora nada más que cuerpos desnudos endiabladamente desalmados. Tenía miedo.&lt;br /&gt;  Entonces estamos en que: de un lado tenía a los muchachos que dale, que porque no te la agarras –como si fuera una porción de tarta de jamón y queso, con el queso bien derretido- que si está con vos, que sos un cagón y meta presión. Por otro lado, ella que con una mirada le movía el intestino grueso, el delgado y el bajo vientre. Por un tercer lado estaba su conciencia interiorísima que no entendía porque le había tocado aquel recipiente, que era una roca. Por último, por un cuarto lado, estaba él, que quería pero no sabía como, que pensaba más de lo que hacía y hacía sólo lo que su acaparadora  vergüenza le permitía. Los ataques de valentía son pocos y ocasionales, sabía que el próximo lo tenía que aprovechar. Son segundos nomás, pero una vez tomado el coraje no hay vuelta atrás. Ya había dejado pasar algunos, cuando caminaron un par de cuadras a solas, yendo de la facultad a su casa y no se animo a hablar otra cosa que no sea referente a los estudios, las materias o los profesores. Otra, cuando levantó el teléfono con euforia, tras unos largos minutos de indecisión, y al marcar los ocho números de la casa de la rubia muchacha, el tono dio ocupado. En ese caso el lapso de bravura le duro algo más, como para volver a marcar, pero otra vez había alguien hablando del otro lado. Y hasta ahí llegó.&lt;br /&gt;Como ya le había ocurrido varias veces, Luisito tenía la suerte de su lado pues, en cuestión de horas, tendría su oportunidad con Chicha. Ustedes pensarán, bueno habrá hecho algo para llegar a esa circunstancia, habrá trabajado. Pero no, no hizo absolutamente nada. Bah, nada más que confirmar su presencia al asado que estaba organizado uno de sus compañeros de la facultad. La situación de noche en una casa de fin de semana, liberada de padres, con unas probables y necesarias copas de más ya estaba planteada. Irían no más de siete chicos, entre compañeros y compañeras de estudio y, obviamente, Chichita allí estaría.&lt;br /&gt;Hundido en un nerviosismo que lo hacía temblar de frío en pleno verano, Luis se preparaba para la ocasión. Imaginaba el devenir de la conquista, construía hipótesis sobre los caminos posibles y sus consecuencias. ¡El pobre ya pensaba en el después! Sus amigos sabían que esta era su ocasión, pero no sabían nada acerca de tranquilizarlo: “esta es la tuya Lucho, no se te puede escapar”, era el discurso oficial de la banda. Y usaban el “no se te puede” como si fuese determinante para el resto de su vida adulta, no le dejaban otra opción. No podía, debía.&lt;br /&gt;Y ahí estaba él, haciendo el asado, mirando de reojo la carne, que la tenía a punto.&lt;br /&gt;Los minutos pasaron, lento, muy lento, pero pasaron. Comieron, charlaron, tomaron, fumaron, tomaron de vuelta. Uno se fue, otro se durmió, Luis y Chicha fueron acercándose a lo largo de la velada. Había complicidad entre ellos y él se iba soltando lentamente. Otra pareja había desaparecido por alguna de las habitaciones y quedaron solos nomás en el jardín. En aquella calurosa y despejada noche de verano, surgió la primera insinuación directa, porque indirectas ya habían habido bastantes. Ambos recostados en el pasto sobre unos pareos rojizos, tomaban lo que quedaba en sus vasos y hablaban de algo que al día siguiente no se acordarían. Él en un movimiento un tanto tosco, queriendo cambiar su posición, acercó su rostro al de ella. En ese segundo pudo sentir su aliento, su respiración. Levantó la vista y notó que sus labios estaban sumamente cerca de los de ella. Fue un cambio de expresión en el rostro, tal vez el fruncido del ceño, pero ella ya sabía. “Chicha”, dijo él con una voz diferente a la que había mostrado toda la noche. Que digo toda la noche, ¡toda la vida! “Chicha”, dijo, nada más. Ella entendió y le alcanzó, no quiso más palabras. Fiel a sus ideales, fue pura garra y corazón. “¡Revuelquensén!- decía la luna- que yo los cuido”.&lt;br /&gt;  Se imaginan como estaba Luisito: por las nubes, alto, bien alto, casi volando. Se fueron desafiando mutuamente dejando al sentido del tacto como cabecilla del itinerario. Y sintieron que el enorme jardín les quedaba chico, que la luna los incomodaba con su presencia, que el pasto no era lo suficientemente suave. Con un gemido titularon su primer contacto y con una mirada decidieron ir a concluirlo a un lugar donde no haya espacio para más miradas.&lt;br /&gt;Se acomodaron las ropas a las apuradas mientras levantaban sus cuerpos y sus copas del suelo, corrieron, esquivaron muebles a media luz, subieron escaleras, abrieron una, tan solo una puerta y no vacilaron. Todo fue cuestión de segundos. Volvieron a perder ropas, pero esta vez no importaba si se rompían, no entendían de cierres, botones o abrojos. No importaba donde caía la ropa, volaba, como la cabeza de Luisito, que ya tenía ganas de encontrar a un amigo para contarle como se movía aquella mujer. Claro, Chicha no es que tenga años y años de experiencia pero, como dije antes, le ponía valor al proyecto.&lt;br /&gt;Cuando habían pasado unos cuantos minutos de ferviente contacto y ya ninguna prenda se interponía entre piel y piel, cuando un aluvión de orgasmos pedía un lugar donde desmoronar, cuando él no sabía mucho de tiempos y ella quería llenar ese vacío que sentía y se lo hacía notar, Luis, el pobre Luis, dijo: “¡no tengo forros!”.&lt;br /&gt;Instantáneamente salto de la cama, sus brazos se llenaron de una fuerza suprema para impulsarse al tiempo que Chicha cerraba sus piernas para eyectarlo. Habrá saltado dos metros de alto aproximadamente. Ella le tiraba el pantalón y antes de poner unos de sus pies en el suelo ya tenía los jeans casi abotonados. Del segundo impulso abrió la puerta y llegó hasta la planta baja para gritarle a Franco, uno de sus compañeros, “no tengo forros boludo”. Franco, que de lento no tenía nada, saco del bolsillo dos preservativos –después Luis se preguntó: ¿este tipo lleva forros en su bolsillo a donde va?, es un fenómeno- y le dijo: “sos un pelotudo”, haciendo honor a su propio nombre. Pero Luis no lo escucho, ya estaba en la habitación y sin pantalones. Esta bien, no les puedo mentir, si bien la aventura de los condones duro poco menos de dos minutos, tuvieron que volver a calentar la cama de una plaza. Ojo, tampoco tanto.&lt;br /&gt;Sexo, pasión de adolescentes, carne, labios, pelos entrometidos, sabanas mojadas, sudor, mareas de orgasmos y Luis no podía creer lo que sentía, era nuevo, era algo que la profesional no le había enseñado. Esta vez eran dos aprendices, uno con más experiencia que el otro, pero dos aprendices al fin. Y creció, creció. Fue subiendo. Ella. El. Grito, gritito, grito. Gemido. Subía paralelamente en ambos cuerpos. No miento, así como en las películas, cuando van a acabar los dos al mismo tiempo. Vientre, estomago, pecho, garganta. Ella, el. Explotó. ¡Ah!&lt;br /&gt;Inmóviles los dos se durmieron, habían gastado demasiadas energías, además de todo lo que había comido y tomado.&lt;br /&gt;La luz del sol lo despertó a media mañana. Estaba solitariamente desnudo en la cama, tapado con una fina sabana que lo acaloraba más que el pudor de estar como su madre lo había traído al mundo en una habitación casi desconocida. Le agradaba estar solo en ese momento. No bien se levantó pensó en la extraordinaria noche que había pasado. Sin embargo seguía sintiendo algo raro, era una sensación apenas conocida para él, bastante parecida a lo que había sentido la noche anterior. Lo que lo incomodaba no era esa situación, sino no, no saber bien que era.&lt;br /&gt;Fue a la cocina y vio que las tres personas que quedaban en la casa, entre ellas Chicha, reposaban en el jardín bajo un sol radiante. Se desplomó junto a ellos y charlaron sin hacer comentario alguno sobre la noche anterior. Él seguía sintiendo aquella intensa sensación orgásmica, algo así como una presión muy dentro suyo. Pero no se lo comentó a nadie, de todos modos actuaba raro. Pasó el mediodía y decidió partir argumentando un compromiso, se despidió de los tres y con Chicha acordó mantener el vínculo, cosa que nunca ocurrió. Durante el viaje de vuelta lidió con ese flujo que le subía, y le gustaba, pero no sabía cuando ni como acabaría.&lt;br /&gt;Llegó a su casa contento, claramente contento. Se bañó, comió algo y partió rumbo a la  casa de uno de los pibes, donde estaría reunido el grueso de la banda. La casa quedaba a tres cuadras de la suya y en ese trayecto sintió un cosquilleo infernal en todo el cuerpo que crecía paso a paso. Sentía tensas las piernas y tenía ganas de gritar, hasta que llegó a la casa del Negro. “Luisito, ¿cómo va? –lo recibieron todos que estaban haciendo nada, como de costumbre- ¿cómo fue ayer? ¿ubicaste?”. “Muchachos –dijo e hizo una pausa interminable- la puse, estuve con Chichita”. Estalló, suspiró extasiado, las piernas se le aflojaron y cayó en un sillón. “¿Alguien tiene un pucho?”, preguntó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2741354638849165166-6411612883595942252?l=cubanitorelleno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/feeds/6411612883595942252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2741354638849165166&amp;postID=6411612883595942252' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6411612883595942252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2741354638849165166/posts/default/6411612883595942252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cubanitorelleno.blogspot.com/2008/07/alguien-tiene-un-pucho.html' title='¿Alguien tiene un pucho?'/><author><name>Leandro Edelstein</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08824453688921859776</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
